Unos vándalos dañan la fachada de Sant Llorenç de Tavernes con pintadas nazis

Pintadas en la ermita de Sant Llorenç de Tavernes. / c. gimeno
Pintadas en la ermita de Sant Llorenç de Tavernes. / c. gimeno

Los grafitis afectan a los dos laterales de la puerta principal y se suman a las que llevan apareciendo hace meses en edificios públicos y privados

C. GIMENO TAVERNES.

La fachada de la ermita de Sant Llorenç de Tavernes de la Valldigna ha sido el blanco de un grupo de gamberros, que han realizado varias pintadas a ambos lados de la puerta de acceso a este pequeño templo situado en la zona rural del Racó de Joana.

Todo apunta a que se trata de una travesura, aunque entre las pintadas hay dos esvásticas nazis y un dibujo obsceno, entre otros grafitis. Estas acciones han dañado, por tanto, la parte delantera de conocida ermita de Tavernes.

Desde el consistorio se ha indicado a este rotativo que la incidencia ya ha sido comunicada a los efectivos de la brigada municipal. Este es un ejemplo del vandalismo que se ha dado en Tavernes en los últimos meses y que ha propiciado la proliferación de varias pintadas en paredes de edificios tanto públicos como privados.

El templo, pese a no ser un edificio antiguo, es muy frecuentado por los vecinos de la Vall, ante la devoción a Sant Llorenç. Se trata de una construcción rectangular, edificado sobre una pequeña plataforma a modo de estrecho poyo, con cubierta de tejas a doble vertiente y tres contrafuertes en cada pared lateral. Entre ellos se abren ventanas rectangulares enrejadas.

La fachada remata en frontón triangular truncado por la espadaña que es un simple arco de medio punto que albergaba una campana que fue robada hace unos años. Bajo este huevo hay un reloj de sol de azulejos cerámicos con la leyenda Sol Lucit Omnibus.

La puerta es recta, emplanchada, y a ella se accede por tres escalones. Sobre la entrada hay un llamativo panel cerámico con la imagen del santo titular.

Problemas urbanos

Los problemas con las pintadas no cesan en la Vall desde hace meses. A finales de año las paredes que rodean el campo de fútbol de la Vall fueron objeto de pintadas. Con spray negro se pintaron estas paredes de la calle Metge Paco Valiente de Tavernes.

Edificios como el centro social del Braç Treballador también amaneció con grafitis en su fachada de la calle Calvari. Las ladrillos de caravista de una de las salidas de emergencia de la Casa de la Cultura ya hace meses que soportan unas pintadas que nadie ha limpiado.

Pero no solo los edificios municipales son los afectados por las pintadas. En varios inmuebles privados han proliferado pintadas en los últimos meses. Es el caso de la Avinguda de Germaníes, en la que se han realizado pintadas, en una antigua sede bancaria, en las que se leen proclamas favorables al denominado procés català.

La propia sede el PSPV de Tavernes también padeció estos actos vandálicos que dañan el entorno urbano de la Vall.

Las pintadas en la Vall son consideradas como una falta leve por la Ordenanza de Limpieza Urbana y Residuos. Según esta ordenanza, que aparece en la Línia Verda de Tavernes de la Valldigna.

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