La tortuga 'Lanjarón' vuelve al mar de Gandia donde la atraparon las redes

La alcaldesa Diana Morant deja la toturga 'Lanjarón' en la arena para que se acerque hasta el mar. / àlex oltra
La alcaldesa Diana Morant deja la toturga 'Lanjarón' en la arena para que se acerque hasta el mar. / àlex oltra

El Oceanogràfic regresa al animal a su entorno tras recuperarlo en el ARCA gracias a la entrega de un pescador de la embarcación Sant Pere

ROCÍO ESCRIHUELA GANDIA.

Fue el pasado 5 de abril cuando Salvador, a bordo de la embarcación de trasmallo Sant Pere, que pertenece a la Cofradía de Pescadores de Gandia dio la voz de alerta tras capturar una tortuga. El animal se había quedado atrapado en las redes de la barca pesquera. Inmediatamente se activaron los protocolos para trasladar a la tortuga caretta caretta, conocida como boba, al centro de recuperación del Oceanogràfic de Valencia. Allí, los biólogos se han encargado de su recuperación en el ARCA, el hospital de los animales.

Ayer, aprovechando el Día Mundial de los Océanos, la Fundación Oceanogràfic acudió a la playa Nord de Gandia para devolver al mar a la tortuga que meses antes había quedado atrapada en ese mismo lugar. El galápago fue bautizado ayer con el nombre de Lanjarón y llegó al mar de la mano de la alcaldesa de Gandia, Diana Morant, ante una gran expectación de público, sobre todo grupos de niños que observaron como poco a poco la tortuga se fue acercando al agua para finalmente desaparecer entre las olas del Mediterráneo.

Y es que antes de que la tortuga boba regresará a su entorno, los niños que la acompañaron recibieron una charla didáctica para concienciarles del cuidado del medio ambiente. Responsables del Oceanogràfic y el edil de Gestión del Territorio, Xavier Ròdenas, fueron los encargados de dar una clase magistral a los alumnos de tres centros del Grau y la playa: Les Foies, Joan XXIII y MAS Calderón.

Los más pequeños pudieron conocer la importancia de la posidonia que «ayuda a retener el mar cuando hay temporal», así como observar medusas pequeñas, caparazones de tortuga o piel y dentadura de tiburón en los talleres didácticos. Desde el Oceanogràfic, Susana Ortiz explicó la importancia de no lanzar plásticos al mar, «porque las tortugas no los diferencian de las medusas que son su comida favorita». «Al ARCA llegan galápagos que se han tragado bolsas de plástico y se les quedan en el aparato digestivo y ya no pueden comer más», explicó a los escolares.

Por este motivo, desde la fundación estrenarán también una campaña en Gandia el día de San Juan donde se repartirán bolsas para que la basura de esa noche se tire en los contenedores y no deje que los plásticos depositados en la arena lleguen al mar.

Ròdenas detalló a los pequeños la importancia de hacer caso a la ciencia antes de tomar decisiones «porque os dará una visión diferente del mundo» y alertó de los peligros del cambio climático.

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