El mal tiempo vacía las playas y llena los centros comerciales y las tiendas de Gandia y Oliva

Las terrazas de bares y restaurantes situadas en la plaza del Ayuntamiento de Gandia no tenían mesas libres ayer a mediodía.
Las terrazas de bares y restaurantes situadas en la plaza del Ayuntamiento de Gandia no tenían mesas libres ayer a mediodía. / leyla gallego

Los hosteleros aseguran que en los días nublados los clientes aumentan un 30% y las terrazas presentan un lleno inusual durante agosto

L. GALLEGO/R. ESCRIHUELA GANDIA.

El mal tiempo vació ayer las playas de la comarca de la Safor y llenó los centros comerciales y establecimientos de la zona que hicieron su particular agosto. Los turistas que visitan estos días ciudades como Gandia y Oliva aprovecharon para hacer unas compras, ya que se vieron obligados a buscar un plan alternativo a los días de sol y playa. En la playa Nord ondeaba la bandera roja que prohibe el baño.

Los comerciantes del Centre Històric aseguraron que los días en los que el sol se esconde las ventas se incrementan considerablemente, llegando a ser «los mejores días del verano». Algunos empresarios comentaron que en medio de una difícil campaña estival se agradecen algunas nubes. «Si el tiempo aguanta como hasta ahora, sin mucho sol y con ausencia de lluvia, creo que todos podremos hacer una buena caja», comentó la dueña de una tienda a primera hora de la mañana.

El presidente de la Associació Centre Històric, Pedro Izquierdo, aseguró que este hecho se repite todos los veranos. Los días en los que amanece nublado, turistas y vecinos cambian el bañador y las chanclas por ropa cómoda y unas sandalias y se acercan al centro. Según Izquierdo, los beneficios se notan en estas jornadas.

Un caso muy similar es el de Oliva, ciudad costera con playa, en la que días como el de ayer, también los comercios recibieron más clientes de lo habitual. «Desde primera hora de la mañana se ha notado más movimiento. Es un día 100% de compras aunque esperamos que no caiga un diluvio y lo estropee», manifestó la presidenta de la Associació de Comerciants de Oliva (ACCO), Rosa Llopis.

Los núcleos urbanos no fueron los únicos que notaron una mayor afluencia de gente. El gerente del centro comercial La Vital, Javier Moreno, aseguró que las instalaciones estaban abarrotadas y la previsión de ventas para el día de ayer «era muy positiva». A media tarde era difícil estacionar los vehículos en el parking subterráneo, ya que apenas habían plazas libres.

Algunos clientes confirmaron a LAS PROVINCIAS que habían cambiado el plan previsto. «Las previsiones de lluvias torrenciales y la alerta naranja nos han obligado a cambiar el plan», comentó una de las compradoras.

El sector de la hostelería también percibió un incremento en el número de clientes en el mediodía de ayer. Según los propietarios de algunos restaurantes del centro de Gandia, los turistas que se acercaron a realizar unas compras aprovecharon para almorzar y comer en bares de las plazas y calles cercanas a las tiendas.

«Cuando las previsiones meteorológicas son malas, de nubes y lluvias, ya nos preparamos para recibir a un mayor número de comensales en nuestros locales», afirmó José González, propietario del mítico bar Plaza. El dueño confirmó que en días como el de ayer no se llega a duplicar el número de clientes pero sí que aumentan en un 30%.

Debido a la previsión meteorológica, el Ayuntamiento decidió aplazar el concierto de anoche de Una Mar Músiques para el próximo miércoles.

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