Los Rovira ocuparon la casa y fueron devotos de los jesuitas

Ó. DE LA DUEÑA/S. ROCA RÒTOVA.

Los nobles de la familia Rovira vivieron en el Palau, que se inició a construir en el siglo XVII. La relevancia en la Safor de esta estirpe fue importante, ya que tenían propiedades en Ròtova y Benirredrà. Ahora, los descendientes y el poseedor del título de conde reside en Mallorca y visitó la Safor hace más de una década. Fue una familia de peso. De hecho, Joaquín Rovira, conde en el siglo XIX, costeó uno de los retablos del Palau Ducal de Gandia, en honor a Sant Francesc de Borja, ante el apego a la Compañía de Jesús.

Fotos

Vídeos