El reventón de dos ruedas de un camión en Tavernes provoca roturas de cristales y puertas

El camión ardiendo en la avenida Germanías de Tavernes. / s. bellver
El camión ardiendo en la avenida Germanías de Tavernes. / s. bellver

La explosión y posterior onda expansiva causó un gran revuelo entre los vecinos a las seis de la mañana y obligó a cortar la vía tres horas

ROCÍO ESCRIHUELA TAVERNES.

Los vecinos de Tavernes se despertaron ayer sobresaltados tras una fuerte explosión a las seis de la mañana. El reventón de dos ruedas de un camión, incendió parte del vehículo y provocó la rotura de cristales y puertas de un edificio y un bajo comercial ubicados frente al lugar del suceso.

Poco antes de las seis de la mañana un fuerte estruendo, que se escuchó en casi todo el núcleo urbano, alertó a los vecinos de la travesía vallera. Las llamas y un humo negro intenso se adueñaron de la CV-50 que cruza todo el municipio tras el reventón de dos ruedas de un camión bañera que transportaba arena. Por causas que todavía se desconocen, los neumáticos estallaron causando una gran llamarada.

Según testigos presenciales, el conductor del vehículo bajo del camión y dio la voz de alerta a los vecinos que en ese momento se habían asomado por las ventanas tras el estruendo. Minutos después, llegó una patrulla de la Policía Local y cortó el tráfico en la principal arteria de la capital vallera, que en esos momentos no presentaba excesivo tráfico, mientras esperaban la llegada de los bomberos.

Hasta Tavernes se desplazó un dispositivo con seis efectivos del parque de bomberos de Gandia para sofocar las llamas, mientras el intenso humo se propagaba por el municipio y los vecinos se apresuraban a cerrar ventanas y persianas.

El edificio ubicado en la avenida Germanías número 5 resultó el más afectado por la onda expansiva. De la puerta de acceso al edificio se rompieron dos cristales, mientras que el local comercial colindante, también sufrió desperfectos. En la fachada del bajo, donde no existe ningún negocio, dos de los ventanales cayeron al suelo hechos añicos, mientras que otros tres vidrios sufrieron desperfectos y se resquebrajaron tras el estruendo.

La dueña del local acudió al lugar del incidente alertada por los vecinos del piso superior que le informaron de lo sucedido. Allí recogió los cristales que habían caído sobre la vía pública, donde en el momento del suceso, no caminaba nadie por esa calle. En los negocios de alrededor, la jornada matinal fue de limpieza, ya que el humo había dejado los escaparates ennegrecidos.

Hasta aproximadamente las 9 de la mañana, un dispositivo policial estuvo regulando el tráfico en la CV-50 para evitar problemas, mientras la brigada de limpieza se apresuraba a eliminar cualquier rastro de la explosión. La circulación se desvió a primera hora por el paseo Colón, mientras que tras la retirada del vehículo se procedió a cortar el carril afectado y dar paso alternativamente a los vehículos que transitaban por dicha vía.

El incidente fue ayer el tema de conversación entre los vecinos de la localidad que empezaron la jornada sobresaltados por el estruendo y el incendio.

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