Los restos de botellón crispan a los vecinos de Castellets de Tavernes

Paraje de la zona del Muro de Castellets, lleno de restos de comida y botellón. / lp
Paraje de la zona del Muro de Castellets, lleno de restos de comida y botellón. / lp

El paraje sufre una plaga de gusanos que ocupan hoyos de árboles y el gobierno reclama a los grupos que usan el recinto que recojan sus desechos

C. GIMENO TAVERNES.

Los vecinos de la zona de Castellets se quejan de la suciedad que se acumula en la zona del Muro, situada junto a sus casas. Buena parte de estos restos proceden de grupos que comen en esta zona cercana a la montaña y que incluso hacen botellón

La mayor cantidad de suciedad se encuentra en la antigua zona de tiro y arrastre, que en la actualidad no tiene ningún uso. Botellas, cajas de pizzas, latas de refrescos, bolsas y todo tipo de suciedad está esparcida por esta zona montañosa pegada a la zona norte del casco urbano de Tavernes de la Valldigna. Los vecinos se quejan de la presencia de grupos de jóvenes que se reúnen en ese espacio para pasar su tiempo libre. El problema radica en que cuando acaban sus reuniones dejan un montón de basura que no hace más que ensuciar la falda de la montaña de Les Creus.

A esa falta de civismo hay que añadir la dejación en la limpieza: «Los jóvenes lo dejan todo tirado, pero no es basura de un día, lleva allí varias jornadas sin que nadie la limpie», comenta una vecina.

La zona del tiro y arrastre fue habilitada junto al Muro hace varias legislaturas. Se acondicionó un acceso en el camino que lleva al club de tenis, se pusieron bancos y gradas y se reservó una placeta para que las caballerizas pudieran hacer competiciones de fuerza.

Pero la práctica del tiro y arrastre, pese a que hay tradición en la Vall, quedó fuera de la programación de fiestas. Ahora ese espacio es una plaza campestre entre la montaña y el casco urbano, con gran cantidad de hierbas.

Es un espacio cercano al casco urbano, pero que permite una gran intimidad a quien allí está. La zona es muy frecuentada por vecinos que pasean por el Muro. Ahora ven con indignación el resultado de una falta de civismo y una dejadez en la limpieza. Esta misma zona es la que meses atrás padeció una masiva presencia de nidos de procesionaria en los pinos. Los gusanos campaban a sus anchas por este espacio en el que pasean propietarios y mascotas a diario. Fue necesaria una intervención de urgencia para acabar con estos peligrosos gusanos que pueden ocasionar urticarias en humanos y heridas en animales.

Ahora los vecinos también ven como en las zonas ajardinadas cercanas al antiguo tiro y arrastre hay gran cantidad de lombrices que ofrecen un aspecto poco agradable a quien pasea por la zona. Se trata de lombrices ralladas que se amontonan en los hoyos en los que antiguamente había árboles.

Ante esta situación el concejal de Agricultura, Javier Escrihuela, pidió civismo a los grupos de jóvenes que acuden a este emplazamiento y que no dejen la basura allí: «Que la recojan, que disfruten de sus reuniones pero sin causar molestias a nadie. Para mantener el entorno limpio lo fundamental debe ser comportarse cívicamente».

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