La Mancomunitat exige a Tavernes que abone la deuda de 120.000 euros para abandonar el ente

Vicent Ribera, Miguel Donet, Josep Antoni Alberola, Víctor Mansanet y Leonardo Donet en la rueda de prensa. / c. gimeno
Vicent Ribera, Miguel Donet, Josep Antoni Alberola, Víctor Mansanet y Leonardo Donet en la rueda de prensa. / c. gimeno

Los representantes de la entidad aseguran que la capital vallera todavía usa servicios comunes y el ejecutivo de Juan declina hacer declaraciones

C. GIMENO TAVERNES.

Los máximos exponentes de la Mancomunitat de la Valldigna aseguran que Tavernes debe a la entidad unos 120.000 euros. De forma unánime se manifestaron en una rueda de prensa, Vicent Ribera, presidente de la mancomunidad, y los alcaldes de Barx, Benifairó y Simat; Miguel Donet, Josep Antoni Alberola y Víctor Mansanet. Todos recordaron al Consistorio de la capital vallera que deberá abonar esa cantidad de forma previa a abandonar el ente mancomunal.

Los miembros de la mancomunidad añadieron que Tavernes aún está haciendo uso de dos becarios a través de la entidad valldignense y que a fecha de hoy todavía no ha salido del ente, por lo que deberá seguir haciendo frente a sus cuotas mientras no se apruebe definitivamente su salida.

El presidente y los tres alcaldes reiteraron su compromiso de continuar en la mancomunidad, aunque Tavernes la abandone definitivamente. Señalaron que la entidad se ha reconducido con la intención de ser un instrumento para mancomunar servicios y aunar esfuerzos de intereses comunes para las poblaciones que la integran.

El alcalde de Benifairó indica que Tavernes realizaba el 77% de las aportaciones al ente, pero recibía el 79%

Tavernes anunció la salida de la entidad valldignense hace más de un año, y ha seguido los trámites para llevarla a cabo. Según los estatutos de la mancomunidad, el abandono de la misma es voluntario, pero deben liquidarse los compromisos pendientes a la salida de la misma.

El ejecutivo que preside Jordi Juan anunció que daba por pagadas las cuotas del año 2017, que ascendían a 52.527 euros, a cambio de renunciar a los planes PPOS de la mancomunidad para ese año y a la parte proporcional de la parcela que el ente mancomunal tiene en propiedad en el término de Benifairó de la Valldigna.

Desde la Mancomunitat no comparten esa decisión unilateral de la capital vallera y advierten que tendrán que abonar las cuotas pendientes y otros 67.238 euros que es la parte proporcional que le corresponde a Tavernes de los 91.100 euros que la mancomunidad aún adeuda a la Fundació Jaume II el Just.

Cambio de postura

Alcaldes y presidente esperan que Tavernes reconsidere la fórmula para liquidar el importe pertinente y esperan establecer una vía amable para ello. De lo contrario seguirán los trámites pertinentes que podrían acabar en un contencioso administrativo para el consistorio vallero.

LAS PROVINCIAS ha contactado con el ejecutivo de Jordi Juan, pero han declinado hacer declaraciones hasta que tengan un documento oficial que les plantee la postura que ha reflejado la Mancomunitat en la rueda de prensa dada ayer en la sede de Benifairó de la Valldigna.

Los alcaldes de los municipios más pequeños de la Valldigna tienen claro que van a defender los intereses de sus poblaciones y la mancomunidad frente al posicionamiento de Tavernes. Se da la circunstancia que el presidente y el alcalde de Benifairó son de Compromís, el mismo partido que gobierna en mayoría en Tavernes y que ha decidido el abandono de la mancomunidad.

Alberola, primer edil de Benifairó, señaló que la Vall realizaba el 77% de las aportaciones a la mancomunidad, pero recibía el 79'4% de los gastos a terceros. El alcalde apunta que se otorgaban 23.500 euros a asociaciones de Tavernes y ninguna otra ayuda a entidades del resto de municipios. Además, señala que se patrocinaban actividades como carreras, festivales o actividades culturales en dicha localidad. De esta forma desmontan la argumentación de Tavernes de que la Mancomunitat no les resultaba rentable si se comparaba lo que pagaban con lo que recibían.

Los miembros del ente han indicado que su intención es crear un órgano en el que aunar servicios, como el del archivero, y además, encontrar fórmulas para colaborar. Las retribuciones a cargos políticos han quedado en simbólicas. Han pasado de cobrar 200 euros por comisión a 20 euros. De hecho, el actual presidente percibe al mes 60 euros frente a los 600 que se abonaban en la anterior legislatura a los presidentes. «Aquí no nos gastamos ni un café, ni una botella de agua en los cargos de la mancomunitat» señalaron orgullosos los tres alcaldes y el presidente.

Desde la Mancomunitat esperan que se solucione el problema con Tavernes y les recuerdan que siempre han colaborado para que se mantuvieran en el ente, e incluso para que lo abandonara. No obstante, consideran que la Vall deberá abonar lo que tiene pendiente y no tomar una decisión unilateral sobre cómo pagar los 120.000 euros pendientes sobre un terreno que no tiene ninguna valoración real reciente.

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