Malestar en FAES por el aumento de la tasa de basura un 20% para pagar los ecoparques

Instalaciones de la planta de transferencia de Ròtova. / lp
Instalaciones de la planta de transferencia de Ròtova. / lp

La patronal lamenta que el coste de los recintos recaiga sobre las pymes y la entidad que gestiona los residuos hace un llamamiento al diálogo

R. ESCRIHUELA/Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

La nueva tasa de gestión de residuos urbanos que ha impuesto el Consorcio de Residuos (COR) para este año ha despertado la indignación y el malestar del sector empresarial de la comarca. Desde la Federación de Asociaciones de Empresarios de la Safor (FAES) han elevado su queja por el pago de un tributo que sufrirá el sector y que supondrá un incremento medio del 20%.

Desde la patronal han denunciado que esta situación «será un lastre y menguará la competitividad y el empleo». El vicepresidente de la federación, Ramón Soler, ha explicado que el COR ha puesto en marcha un proyecto de ecoparques móviles que servirá para reciclar, pero que dicho servicio repercutirá económicamente en las empresas.

Según Soler, el coste total de los ecoparques móviles asciende a más de 4.311.000 euros, y esta partida económica saldrá del bolsillo de los empresarios. «Esos cuatro millones los tiene que pagar alguien y trasladan el coste a los vecinos que pagarán una mínima parte, pero el resto del importe lo distribuyen entre los grupos industriales según el sector y los metros cuadrados de la empresa», destacó el vicepresidente.

Dos recibos

La tarifa se cobrará ya este año en los dos recibos correspondientes. Una medida que Soler ha calificado de «injusta y sin sentido». El sector empresarial no se opone a pagar dicho impuesto, pero consideran que cada industria «debe pagar por lo que utiliza. Se habla de residuos urbanos y no de residuos industriales».

El principal problema radica en que el incremento que aplica el COR no es lineal, sino que es proporcional y «pagan justos por pecadores». Soler puso como ejemplo a hipermercados y supermercados, a quienes se les aplicará un coeficiente del 40%. Además, apuntó que muchas de las empresas ya pagan impuestos especiales por la recogida de residuos industriales y no logran beneficios fiscales de ningún tipo en materia de recogida de residuos.

Según explica FAES en un comunicado, los motivos de este incremento viene motivado, según el COR, por la falta de instalaciones receptoras, que obliga a que muchos residuos se tengan que llevar a Valencia, así como por el desarrollo por imperativo legal del plan de ecoparques móviles que en Gandia se podrá en marcha el próximo mes y que se presentó el viernes pasado.

La federación alerta además de que muchas de las pymes tienen que pagar también, en cumplimiento de lo que exige la ley, un gestor de residuos que les preste servicios, aplicándose en este caso impuestos medioambientales de ámbito autonómico que se incrementan en 2018 hasta en un 700%. Una situación que perjudica seriamente la competitividad, el mantenimiento y la creación de empleo de las mismas, de las que dependen la gran mayoría de puestos de trabajo.

Pero desde el COR tienen una visión muy distinta de los hechos que exponen desde FAES. La entidad que gestiona los residuos consideran que no es cierto que haya un aumento del 20% para las pymes. «El precio de la tasa viene estipulado por el número de toneladas producidas en cada municipio, por lo que la subida o disminución vendrá determinada por la cifra final de residuos de cada localidad», apostillaron.

Ordenanza del COR

«Tampoco es cierto que el aumento del precio de la tasa repercuta en vecinos y pymes, ya que la ordenanza fiscal aprobada por la asamblea del COR prevé la incorporación de tramos intermedios en la Ordenanza, pensando especialmente en el pequeño comercio», agregaron.

Los responsables del COR lamentaron que FAES no se haya puesto en contacto con la entidad durante el período de exposición pública de la tasa para mostrar sus inquietudes y buscar una solución, por lo que hicieron un llamamiento al diálogo: «Desde el COR ofrecemos una mesa de trabajo con el objetivo de incorporar las modificaciones que estimen oportunas. Esta mesa también se ha ofrecido a Coeval, quien ha aceptado la propuesta».

En lo que sí coincidieron es que el aumento responde a la falta de instalaciones propias para la gestión de los residuos, lo que ha comportado que la Dirección General de Calidad Ambiental haya realizado para el 2018 una redistribución de flujos que obliga al COR a llevar sus toneladas a las plantas de tratamiento de otros consorcios, con un coste directo que superará los 12,5 millones.

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