«Es indignante que los vecinos tengamos miedo a cruzar una carretera para poder ir al trabajo»

Los vecinos concentrados en la plaza del Ayuntamiento de Pego escuchan la lectura del manifiesto a cargo de Carolina Ferrer. / tino calvo
Los vecinos concentrados en la plaza del Ayuntamiento de Pego escuchan la lectura del manifiesto a cargo de Carolina Ferrer. / tino calvo

Un millar de vecinos de la Marina y la Safor se concentran en Pego para exigir una solución al punto negro del Hostal Sant Jaume en la N-332

B. ORTOLÀ PEGO.

«Los pegolinos estamos cansados de sufrir el abandono por parte de los diferentes gobiernos del Estado. Un abandono que dura años, y tiene un coste demasiado elevado en víctimas. ¡Ya está bien!». Estas palabras del manifiesto leído ayer por la pegolina Carolina Ferrer, redactado de forma consensuada por todos los partidos políticos del municipio, reflejaron el sentir de cerca de un millar de pegolinos y vecinos de localidades colindantes que abarrotaron la plaza del Ayuntamiento para pedir soluciones para el cruce del Hostal Sant Jaume, entre la N-332 y la CV-678.

Un punto negro y un quebradero de cabeza para muchos de los vecinos que, especialmente en verano, circulan por esta intersección para desplazarse del pueblo hasta su lugar de veraneo en la playa. «Soy incapaz de pasar por ahí cuando voy a la playa. Prefiero ir por El Verger aunque tarde un poco más. Cuando me incorporo a esta carretera me da mucho miedo quedarme en medio de los dos carriles porque los coches pasan a toda velocidad», explicó ayer una vecina minutos antes de iniciarse la concentración.

En el comunicado leído por la pegolina, la corporación local fue más allá, «es un peligro para todos los que quieren visitar el Parque Natural de la Marjal, es indignante que tengamos miedo a cruzar una carretera para poder ir al trabajo». En la reivindicación insistieron en que en Pego «hace demasiados años que esperamos esta infraestructura y ya no esperamos más, queremos resultados y el compromiso del Ministerio de Fomento. En nuestro pueblo todos hemos vivido o conocido accidentes en el Hostal Sant Jaume».

Los distintos partidos políticos dejaron de lado los colores y se aunaron como una única fuerza para reivindicar «lo que creemos que es justo». Todos juntos posaron ante una pancarta en la que rezaba 'No + morts, pas segur de l'Hostal Sant Jaume'. Los portavoces locales coincidieron en afirmar que el problema lleva demasiados años latente, «sin resolverse».

Vidas en juego

El alcalde, Enrique Moll aseguró que «a los pegolinos no nos van a engañar más, queremos eliminar este punto negro ya, no podemos esperar más porque hablamos de las vidas de nuestros familiares, amigos y vecinos. Ahora esperamos que el nuevo Gobierno pueda resolver este problema y no nos de más largas como se ha hecho hasta ahora».

El primer edil aseguró que los pegolinos no estarán tranquilos hasta que se refleje en los presupuestos una partida para las obras y «de momento, eso no lo hemos visto en las previsiones para las cuentas del 2019, 2020 ni 2021». Por su parte, el portavoz de Compromís, Àngel Oltra sentenció que el problema es «de vida o muerte, y especialmente en verano que este punto se convierte en un polvorín donde todos los años se repiten los accidentes». Oltra aseguró que la construcción del paso elevado «no es cuestión de dinero, si no de voluntad política».

Por su parte, la popular Ana Ortolà, remarcó la intención de los pegolinos «y de nuestro partido» de seguir con las demandas, «no vamos a parar». Ortolà recordó que la iniciativa de la concentración surgió de su partido y confesó sentirse «orgullosa de la respuesta que ha tenido todo el municipio». También se sumaron a la reivindicación Volem Pego, quién instó a «acabar con una lacra que dura ya demasiados años».

A pesar del éxito y las ganas de reivindicación de los pegolinos, todos los partidos municipales coincidieron en descartar la manifestación convocada a través de las redes sociales para el próximo día 9 de junio, en el mismo cruce del Hostal Sant Jaume. «Creemos que puede ser peligroso porque no se cuenta con las autorizaciones y la seguridad necesaria. Hay que esperar a que nos den la oportunidad, así como buscar otras alternativas», comentaron.

Problema comarcal

Además de la corporación local, también estuvieron presentes representantes políticos de otros municipios como Óscar Mengual, secretario general del PSPV en la Marina Alta y concejal de Dénia, así como los alcaldes de El Verger, Basili Salort y el de Oliva, David González, acompañado de varios ediles de la corporación municipal.

Tanto Salort como González apuntaron que «no se trata tan sólo de un problema de Pego y Oliva, también afecta al resto de la comarca de la Marina Alta y parte de la Safor». González instó a seguir con las movilizaciones porque «hay que canalizar nuestra impotencia, no debemos perder el ritmo y continuar con los actos reivindicativos. Han sido demasiados muertos en los últimos 15 años».

Por su parte, el munícipe de El Verger aseguró que el punto negro del Hostal Sant Jaume «no sólo afecta a los vecinos de Pego y Oliva, sino a cualquier trabajador o estudiante de las dos comarcas que tiene que pasar por esta zona para ir a trabajar o estudiar. Hay que solucionarlo porque se nos va la vida».

Ambos ediles confirmaron que se están planificando dos manifestaciones tanto en Oliva como en El Verger para los próximos meses: «Debemos estar constantemente reclamando, e implicar a todos los municipios de la comarca, porque al final nos afecta a todos», espetó Salort.

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