El hospital de Gandia enseña a prevenir los dolores de espalda

Sesión de ejercicios de la Escuela de la espalda del hospital de Gandia.
Sesión de ejercicios de la Escuela de la espalda del hospital de Gandia. / lp

Más de 1.800 pacientes acuden a las clases teóricas y prácticas del centro sanitario para aprender ejercicios de rehabilitación

ROCÍO ESCRIHUELA GANDIA.

El Hospital Francesc de Borja de Gandia se ha convertido en un colegio para los pacientes. El centro sanitario imparte clases teóricas y prácticas a personas con problemas de lumbalgia en la Escuela de la espalda. Unos cursos por los que pasan más de 1.800 personas al año que acuden para enseñarse a cuidar su espalda y hombros y paliar el dolor.

La escuela está organizada en cuatro líneas según el tipo de dolencia; cervical, lumbar, hombro e infato-juvenil, que se realizan entre una dos sesiones al mes cada una y que están impartidas por un médico rehabilitador. El principal criterio para ser incluido en este programa es padecer lumbalgias en las que se haya descartado malignidad y haber sido derivado por médicos especialistas en el aparato locomotor, ya sean rehablitadores, reumatólogos o traumatólogos, o bien por el médico de familia.

«La Escuela de la espalda supone una medida terapéutica avalada científicamente con el fin de que los pacientes crónicos conozcan y aprendan a cuidarla mediante una serie de normas ergonómicas», destaca la doctora Rosa Muñoz, jefa del servicio de rehabilitación del centro.

Según explican desde el departamento de salud, estas medidas son especialmente importantes en casos de artrosis, en los que es necesario realizar ejercicio físico constantemente. Desde el servicio de rehabilitación alertan de los problemas posturales al sentarse, coger peso, conducir o realizar tareas domésticas.

Una de las principales recomendaciones de los especialistas es realizar deporte. Natación, pilates, yoga o tai-chi son las prácticas más recomendadas para paliar el dolor de espalda. Los ejercicios que se realizan en la escuela no son sustitutivos de otros tratamientos, sino que sirven para complementar.

Tras las charlas de las clases teóricas, los pacientes acuden al gimnasio, donde bajo la supervisión de un fisioterapeuta, aprenden los ejercicios. La doctora Muñoz señala que «es importante que desde pequeños aprendamos medidas como sentarnos bien para evitar dolores de espalda, ya que se trata de una cuestión postural y de prevención».

En la época estival, los médicos aconsejan dedicar más tiempo a caminar por la playa y nadar en el mar y menos a estar tumbado en la arena o en la hamaca.

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