Hispagan ya piensa en levantarse después de una fase decepcionante

Faith Pope entrando a canasta en el encuentro disputado el domingo ante el Villarrobledo, ganador de la Final Four. /  natxo francés
Faith Pope entrando a canasta en el encuentro disputado el domingo ante el Villarrobledo, ganador de la Final Four. / natxo francés

El equipo de Víctor Rubio no pudo sobreponerse a un mal comienzo de la Final Four y acabó perdiendo los tres partidos que disputó

S. ROCA GANDIA.

Se apagó la magia pero se perpetua el baloncesto en Gandia. Así de puntual es la decepción y así de eterna parece la pasión que en la ciudad se vive por el baloncesto porque más allá del resultado, notablemente decepcionante por las tres derrotas, esta fase ha vuelto a dejar la sensación de que el potencial del Hispagan Gandia va mucho más allá de un ascenso o un descenso.

El club tiene la capacidad de reunir tres días seguidos a más de mil personas en el pabellón que además, se entregan con su equipo y sienten como propia cada derrota y cada paso atrás. Esa es la mejor victoria de un fin de semana del que poco o nada se puede destacar en el ámbito deportivo.

Decía Isma Cantó en la previa que lo importante no es salvar el primer partido con victoria, sino no caer rendido al primer contratiempo. El Hispagan parecía acusar todo el campeonato su mal comienzo el viernes ante El Masnou.

La poca solidez defensiva acabó siendo una rémora para el Gandia, que necesitó de remontadas

Lo acusó en el partido, incapaz de resolver un mal comienzo inesperado, y que acabó siendo una rémora ante el sorprendente equipo catalán, pero también lo acusó durante toda la fase, atenazado por la necesidad de sumar las dos victorias y esperar resultados que acompañaran.

La poca solidez defensiva acabó siendo una rémora para los gandienses, que necesitados de remontadas casi en todos los partidos, fueron incapaces de levantar resultados adversos pese a su excelencia ofensiva, a veces digna de otra categoría, y el apoyo incansable de un público que volvió a estar a la altura de las grandes ocasiones.

El técnico Víctor Rubio acabó lamentado que el equipo no hubiera podido brindar una victoria: «Lo hemos intentado pero está claro que no hemos estado finos en toda la fase. Nos ha faltado solidez defensiva y un punto de acierto en el ataque que en otras ocasiones sí que hemos tenido». El entrenador quiso agradecer además el apoyo del público: «Siempre estaremos agradecidos a tanta gente que nos apoya. A ellos debemos todo y lo que más nos entristece es no haberles podido dar lo que todos queríamos. Ahora sólo nos resta levantarnos y pensar en volverlo a intentar. No nos queda otra».

Excelente organización

La fase trajo también la constatación de que el club sigue fiel a la tradición organizativa que le avala. Una vez más el despliegue humano fue determinante para que todo saliera a pedir de boca en un fin de semana donde pasaron por el pabellón casi cuatro mil personas. Ahora el club abrirá unas semanas de reflexión antes de comenzar a planificar el próximo asalto al ascenso.

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