La falla Prado acusa a la comisión disciplinaria de «vulnerar los estatutos para justificar la sanción»

Imagen del monumento mayor de la falla Plaça Prado de Gandia el día 16 de marzo antes de la entrega de premios. / natxo francés
Imagen del monumento mayor de la falla Plaça Prado de Gandia el día 16 de marzo antes de la entrega de premios. / natxo francés

Las 23 comisiones de Gandia deciden mañana en asamblea si ratifican el castigo o rebajan la multa de 300 euros, devolución del banderín y del premio económico

ROCÍO ESCRIHUELA GANDIA.

La falla Plaça Prado de Gandia por fin ha hablado de la polémica sanción que le ha impuesto el comité disciplinario y de las acusaciones de 14 comisiones que la han denunciado por presuntamente retirar ninots antes de la cremà del monumento. Un capítulo sin precedentes en la historia de las fallas de la ciudad y que no he hecho más que volver a abrir la caja de los truenos con el comunicado de la comisión sancionada y el recurso que han presentado.

La falla Plaça Prado fue multada por una sanción leve con una multa de 300 euros, descalificación, retirada del banderín del segundo premio de la categoría especial y la devolución del premio económico que podría ascender a unos 2.700 euros.

Un escrito que desde la asociación cultural han remitido a todas las comisiones de Gandia y donde han pedido «a cada una de ellas que lo lean con detenimiento, analizando las consecuencias de no anular este procedimiento, ya que de lo contrario, se creará un importante precedente en las fallas de la ciudad».

Composición comité

El documento va más allá y arremete tanto contra la comisión disciplinaria como contra la junta ejecutiva de la Federació de Falles (FdF). La entidad sancionada ha mostrado su malestar por la composición del comité disciplinario ya que «está formada por los propios denunciantes». «Yo denuncio, yo sanciono», matizan.

Es cierto, que dicho organismo está integrado por representantes de comisiones que han firmado la denuncia, pero este órgano fue creado hace muchos años y está formado por personas vinculadas al mundo fallero de la ciudad y que actúan a título personal. Sólo pueden renunciar a valorar un caso si existen conflictos de intereses, es decir, si en esta ocasión, su comisión fuera la denunciada.

No obstante desde Plaça Prado señalan que «aunque estas personas no actúan en nombre y representación de las comisiones a las que pertenecen, es evidente el conflicto de intereses que existe, ya que, en ningún caso resolverán en contra de las pretensiones de la falla a la que pertenecen». Ante esta condición «advierten de la situación de indefensión» en la que les dejan «permitiendo que los miembros de las comisiones denunciantes sean los que deciden si cabe sancionar o no a la falla Prado».

El extenso comunicado acusa a la comisión disciplinaria de «falta de objetividad e imparcialidad, de regular a su conveniencia aquello no regulado y de vulnerar diversos artículos de los estatutos para poder justificar la imposición de una sanción a la falla Prado».

Además, arremeten contra la junta ejecutiva porque «con su resolución ha apoyado esta mala praxis sancionando a una comisión por la supuesta vulneración de un acuerdo de junta de gobierno y permitiendo la vulneración de estatutos por parte de la comisión disciplinaria, olvidando así sus propias funciones».

La falla Prado reconoce que los ninots retirados fueron el indultat y los que se llevaron las reinas de la comisión, un hecho que está permitido en el acuerdo de la junta de gobierno que señala: «Se pide que se quemen todos los ninots que se plantan, con la excepciones tradicionales de pequeños ninots o detalles a las reinas».

La asociación cultural denunciada señala que para el comité disciplinario la causa de la sanción «es debida a que la medida de estos ninots regalados a las reinas es demasiado grande, cuando el acuerdo nada dice al respecto». De ahí, que la indignación de la falla Prado sea que reciban una sanción «por una norma inexistente y por unos hechos que en ningún caso están prohibidos».

No culpables

Tras las alegaciones pertinentes de la parte afectada, la junta ejecutiva, que según los estatutos sólo puede graduar la sanción, propone que sólo se devuelva la mitad del premio.

Una multa que desde la comisión de Plaça Prado no aceptan por todas las razones argumentadas en el recurso presentado y porque «en ningún caso nos consideramos culpables y nunca vamos a admitir la culpabilidad».

Mañana será una jornada clave, ya que la asamblea, donde están representadas las 23 comisiones deberán votar si se rebaja o no la sanción, pero jamás indultar o quitar la multa. Tras esta resolución final, la falla Prado celebrará el viernes una reunión ordinaria para tomar una decisión que será acatar la sanción o recurrir a la justicia ordinaria para defenderse.

Tras todos estos argumentos, desde la comisión que preside Jesús Escrivá han alertado de que «de no ser anulada esta resolución de la junta ejecutiva se estará creando un precedente en la Federació de Falles de Gandia». «A partir de ahora los falleros y asociaciones federadas nos encontramos en una situación de total indefensión, ya que podríamos ser denunciados por cualquier cosa y automáticamente sancionados aunque no haya norma o no se hayan probado los hechos denunciados. Siempre se podrá modificar y moldear las normas y acuerdos existentes con el fin de llegar a la sanción», concluye el recurso.

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