Un error en el proyecto del puente entre El Real y Beniarjó retrasa el inicio de la obra un año

La Diputación confía en iniciar la construcción en los primeros meses de 2018 y rematarla antes del verano con un total de 453.000 euros

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

Un error en el proyecto de construcción del puente entre Beniarjó y El Real de Gandia sobre el río Vernissa hará que las obras de esta infraestructura se retrasen un año. La actuación está previsto que arranque entre los meses de febrero y marzo de 2018 y que, si todo va bien, esté finalizada antes del próximo verano.

Al menos esa es la intención del área de Carreteras de la Diputación de Valencia, que es quien debe costear este nuevo viaducto. Fuentes de la Corporación provincial confirmaron a este periódico que un fallo en la redacción del documento de obra ha sido el detonante de las demoras en esta obra tan esperada entre los vecinos de ambos municipios.

El proyecto inicial carecía de una consignación presupuestaria para la «dirección de obra». Esto obligó a los responsables de Carreteras a elaborar «un expediente adicional», lo que impedía que la actuación arrancara. Todo esto ha hecho que las previsiones de inicio de construcción se hayan ido posponiendo durante meses. De hecho, las obras comenzarán justo con doce meses de retraso.

Licitación de la obra

Los cambios en el proyecto están ya realizados y ahora se está pendiente de la licitación del proyecto en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), añadieron las mismas fuentes. Una vez se hayan dado estos pasos, las empresas que opten a la obra podrán presentar sus ofertas de ejecución.

La obra supondrá una inversión de 453.000 euros y tendrá como misión acercar a los vecinos de ambas poblaciones, separados desde que en 2007 una fuerte avenida de agua se llevó por delante el antiguo puente.

La actuación comenzará un año más tarde de lo previsto, ya que se han hecho varios anuncios de inicio de obras. En 2014, el antiguo gobierno de la Diputación ya informó de la puesta en marcha del nuevo puente en 2015, algo que no ocurrió.

El cambio de ejecutivo en el palacio de Batlia trajo más de lo mismo. El puente se anunció para 2016 y después para el año 2017. Ahora está previsto que las obras arranquen en el primer trimestre de 2018. Esta es una infraestructura muy demandada entre los vecinos de ambas localidades, ya que entre ellas hay muchas parcelas de cultivo de cítricos.

Este puente irá sólo unos metros por encima del cauce, no será un gran viaducto. Aún así está previsto que cuente con múltiples mejoras respecto a la infraestructura que el agua torrencial se llevó por delante hace ya una década. Dispondrá de espacio tanto para peatones y como bicicletas.

Restos dañados

Los restos que quedan del puente cuentan con daños en su estructura que lo hacen inservible; el lecho presenta socavación general y localizada, y existen sedimentaciones posteriores, que hacen necesaria una actuación en el cauce del río Vernissa.

Para poder poner en marcha la infraestructura de nuevo en funcionamiento, el proyecto de reparación contempla la reconstrucción del muro que derruyó el agua, la restauración del tablero y la colocación de un tabique de contención. Asimismo, se reforzará la estructura mediante el afianzamiento de los vanos y la colocación de una escollera en la zona baja.

La actuación concluirá con la colocación de barandillas y la habilitación de un paso peatonal, que permitirá su uso en condiciones adecuadas de seguridad tanto para vehículos como para viandantes.

Los consistorios acreditaron hace tiempo la disponibilidad de los terrenos necesarios para la ejecución de una obra cuya longitud proyectada es de 120 metros, se comprometen en el citado convenio a recibir las obras junto con los terrenos en los que se ubican y a conservarla y mantenerla a su costa, en un porcentaje del 50% por cada uno de ellos.

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