Un enjambre desata la alarma en Alfauir al crear una colonia en la fachada de una casa

Dos bomberos retiran un enjambre en Gandia hace unos días. / lp
Dos bomberos retiran un enjambre en Gandia hace unos días. / lp

La presencia de las abejas obliga a los bomberos a desalojar una vivienda y a cortar la calle para poder retirarlas y entregarlas a un apicultor

Ó. DE LA DUEÑA ALFAUIR.

Un enjambre de abejas desató el miedo en la pequeña y tranquila localidad de Alfauir el pasado domingo por la tarde. Estos insectos escogieron un balcón de una vivienda unifamiliar para establecer una colonia. Todo ocurrió muy rápido y en cuestión de horas el nido de himenópteros ocupaba unos 40 centimétros de fachada.

Estos antófilos están catalogados como una especie protegida, por lo que el protocolo para desplazarlos es muy severo. La complejidad del enjambre obligó a poner en marcha el plan de emergencia y requerir la presencia de los efectivos del Consorcio de Bomberos de Valencia, que desplazó hasta la casa de Alfauir a dos efectivos.

Los propietarios de la vivienda afectada tuvieron que se desalojados y la calle se cortó: «Es necesario crear un perímetro de seguridad de cien metros en zona urbana», dijo Ángel Domínguez, bombero del Consorcio especializado en este tipo de incidentes.

El panal causó temor entre los vecinos de Alfauir, que llamaron en repetidas ocasiones al Ayuntamiento y a emergencias. La sensación de miedo era generalizada, por temor a picaduras o a que el enjambre se desplazara a otra vivienda e incluso a que entrara en alguna casa.

Domínguez dijo que este tipo de «conquistas» de nuevos territorios por parte de las abejas se da pocas veces, pero el Consorcio «está preparado» y tiene un plan de actuación. «Lo primero es determinar que están en zona urbana y crear un perímetro de seguridad de cien metros», indicó.

Después los bomberos cogen una escalera y, provistos de traje de apicultor, hacen que los insectos entren a una caja de cartón. «Se utiliza un cepillo suave para ir recolocándolas, nunca con movimientos bruscos», apostilló. El experto dijo que en casos más complicados se puede llegar, incluso, a retirar parte de la fachada.

En Alfauir se esperó a las 21 horas, momento en que los himenópteros están más tranquilos. Los operarios acudieron con un camión ante la atenta mirada de los vecinos, que observaban su trabajo detrás de los cristales.

«Las abejas salen de las colmenas cuando una reina se ha reproducido y ha copado todo el espacio libre. En ese caso, otras reinas salen y una parte de los insectos las siguen en busca de un nuevo espacio».

Esto es lo que ocurrió en Alfauir. Pero Bomberos dispone de un listado de todos los apicultores de la provincia, como dijo Domínguez, y cuenta «con otros de guardia» para casos como este. Las abejas se coloraron en un caja de cartón ya por la noche y se entregaron a un apicultor. Si los himenópteros están a menos de 50 metros de una colmena se entregan al apicultor. Los Bomberos retiraron otro enjambre la pasada semana en una calle de Gandia.

Fotos

Vídeos