El curso arrancará en la Safor con doce centros escolares pendientes de reforma

Las obras del colegio Cervantes de Gandia llevan meses paralizadas y su finalización se demorará un año. / ó.d.
Las obras del colegio Cervantes de Gandia llevan meses paralizadas y su finalización se demorará un año. / ó.d.

Las clases comienzan el 11 de septiembre mientras en Gandia tres institutos esperan obras y aguardan ampliaciones colegios en Oliva, Tavernes y Xeraco

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

El curso escolar arrancará en dos semanas en la Safor y lo hará, como en años anteriores, con numerosos centros educativos pendiente de una reforma. En la comarca hay cuatro institutos y ocho colegios que esperan una rehabilitación urgente. En algunos de ellos las obras ya debían haber comenzado.

Miles de niños y adolescentes empezarán sus clases el 11 de septiembre en los 31 municipios de la Safor y en muchos casos volverán a centros con carencias de espacio o deficiencias en las infraestructuras. En el caso de Gandia está pendiente la reforma de tres institutos y de otros tantos colegios.

En la Ciudad Ducal esperan su reforma integral y ampliación el Ausiàs March, el María Enríquez y el Tirant lo Blanc. Si bien los tres necesitan una actuación inmediata, el caso más flagrante es el del Ausiàs March, que requiere obras de urgencia. Este centro se incluyó en el mapa de educativo que elaboró la Conselleria de Educación y se esperaba que durante este año arrancara su reforma integral y mejora.

Pero el departamento de Vicent Marzà no ha impulsado estas obras y los alumnos de este centro entrarán otra vez a un recinto de secundaria donde espacios como los laboratorios o los seminarios de profesores se tienen que utilizar como aulas ante la falta de espacio. Los profesores han llegado a atender a padres en los pasillos ante la falta de dependencias.

Lo cierto es que a principios de legislatura el Consell realizó obras de emergencia en el Ausiàs March, cambiando algunos elementos arquitectónicos para garantizar la seguridad del alumnado. También inició un estudio para determinar de dónde surgen los temblores que sufre el centro.

El María Enríquez espera también una ampliación desde hace años y una reforma integral. El centro necesita más espacio para impartir con más holgura los ciclos formativos que empezó a ofrecer hace años y las clases que se dan en horario nocturno.

Obra mal hecha

El instituto Tirant lo Blanc es el que peor solución tendrá, ya que, además de sus deficiencias, está situado junto a la vía del tren, lo que hace en muchas ocasiones muy complicado seguir las explicaciones de los docentes. Este centro sufrió un error en la construcción hace ya varias décadas.

Las aulas se edificaron junto a la línea férrea y las naves de prácticas de los ciclos formativos en la parte interior, ya que alguien fotocopió los planos mal y se construyó el complejo educativo al revés.

En la ciudad hay también tres colegios en la lista de espera de las reformas. El Cervantes, donde sí comenzó la reforma con fondos del Plan Confianza, está paralizado. Hace unos meses se detectaron unos problemas inesperados en la estructura lo que ha obligado a rehacer el proyecto. La obra se demorará un año.

Por otro lado, sigue pendiente la construcción del nuevo colegio Les Foies. Este centro lleva más de diez años en una parcela del Grau, a la espera de que se construya un colegio nuevo en la urbanización que lleva el mismo nombre.

Otro de los colegios que esperan reformas en Gandia es el Montdúver. Este centro requiere mejoras en algunas de sus aulas y una ampliación para adaptarse a los usos actuales. En Tavernes el instituto Jaume II el Just lleva décadas esperando obras de rehabilitación integral, ya que se trata de un recinto que presenta numerosos desperfectos desde hace décadas y tanto alumnos como la comunidad docente ha reclamado su mejora en varias ocasiones.

En cuanto a colegios, en Xeraco, por ejemplo, se lleva reclamando desde hace años la unificación de los centros escolares de primaria e infantil. Además estos recintos necesitan mejoras, ya que el pasado año sufrieron varias inundaciones por goteras en las épocas de lluvias durante el invierno.

En Oliva está pendiente de ampliación y mejora el colegio Verge dels Desemparats, en l'Alquería espera obras el centro Sant Pere Apòstol y en Ròtova el recinto Verge de la Salut. Otra de los poblaciones que espera desde hace décadas un centro de primaria es La Font, ya que el actual Francesc Carròs presenta innumerables deficiencias y problemas arquitectónicos, además de falta de espacio.

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