La crítica fallera dispara contra la subida del IBI y la ampliación de la zona azul

Escena de Vilanova donde se critica el pago del «IBI delseu Faller, que asumirá el consistorio a cambio de verbenas». / ó. de la dueña
Escena de Vilanova donde se critica el pago del «IBI delseu Faller, que asumirá el consistorio a cambio de verbenas». / ó. de la dueña

Las comisiones de Gandia introducen escenas ecológicas e inclusivas con la intención de lograr nuevos premios

ÓSCAR DE LA DUEÑA GANDIA.

La mordaz e incisiva crítica fallera ha puesto un año más en Gandia los puntos sobre las íes en los temas que más han dado que hablar en el último año. La presencia de los políticos y sus luchas internas no han faltado, pero en esta ocasión han cobrado mayor protagonismo la gestión municipal y las promesas incumplidas.

El aumento del IBI o la ampliación de la zona azul en el centro ha sido uno de los temas que más se han tratado. En fallas como Vilanova había decenas de parquímetros: «El comerç exclama contra esta nova derrama», relata un cartel.

La polémica el IBI de este año ha tenido su espacio en varias de las comisiones, como Corea, por ejemplo. El monumento echa mano del flautista de Hamelín, que intenta cautivar a decenas de ratoncitos con su melodía. La intención es hacerles creer que la «derrama» que supone los cambios en el impuesto pasará desapercibida al son de las notas de su flauta.

En Màrtirs, las tasas y la zona azul también han ocupado un papel predominante. «Paga ciutadà obedient, o deixat pel blau enganyar, que l'Ajuntament modern amb abonaments t'ha comprat», reza uno de los carteles, donde también compaginan la gestión de varios ediles con «La carta capritxosa' de un restaurante de corte americano. Los concejales ofrecen batidos.

Xavi Ròdenas propone la bebida «animalista», para amantes de las mascotas y les «plantetes». Laura Morant ofrece el batido «Detox», con el que aliviar «el merder de les escoletes». El «batut consulta» es el de Nahuel González, una bebida que es el «perfecte embolic que et conquistarà pel seu sabor».

Los populares también están en estos carteles gastronómicos. Guillermo Barber recomienda el batido «econòmic». «Tot un clàssic...qui pot resistir-se al sabor de la millor política tradicional?».

El turismo, uno de los temas de la política local estaba presente en Corea. Tres cerditos turistas hacen gala de pasear por Gandia comprando en supermercados y pasando de largo de los restaurantes, eso sí, ocupando la primera línea de la arena con toallas desde primera hora.

Lo que tampoco faltó en casi ninguna falla fueron los monumentos ecológicos y las escenas Lgtbi. En Prado, Vilanova, Corea y San José, entre muchas otras se trató la diversidad con elegancia y mucha chispa. En la tarde de ayer, a las 17 horas, se realizó el bateig, la protagonista fue la pequeña Altea Fornés, en la iglesia de Sant Josep.

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