La contaminación acústica obliga al gobierno a desplazar dos paradas de bus

Un coche de La Marina estaciona en una parada del centro de Gandia. / lp
Un coche de La Marina estaciona en una parada del centro de Gandia. / lp

El ejecutivo de Gandia y La Marina acuerdan cambiar estaciones de Benipeixcar y Roís de Corella tras años de quejas de los vecinos

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

El gobierno de Gandia ha actuado y ha cambiado de ubicación dos paradas de La Marina, el autobús que une la ciudad y la playa, tras años de quejas vecinales. Las estaciones están ubicadas hasta el momento en los distritos de Benipeixcar y Roís de Corella y su emplazamiento ha generado molestias entre los residentes por el ruido de los motores de este medio de transporte.

Las paradas son la de Reyes Católicos, junto al parque 25 d'Abril, y la de Doctor Fleming, en la confluencia con Ferrocarril de Alcoy. En ambos casos los vecinos llevan años protestando por el paso de los autobuses, como informaron ayer la edil de Movilidad y Tráfico de Gandia, Àngels Pérez, y el concejal de Gestión Responsable del Territorio, Xavi Ròdenas.

Los responsables del gobierno local indicaron que llevan tiempo negociando con la empresa que gestiona el servicio de transporte público de Gandia para dar una solución a estas quejas. En el caso de la parada de Reyes Católicos, los vecinos llevan años molestos por el elevado trasiego de coches, ya que en muchas ocasiones hay varios autobuses estacionados allí.

Hace meses se tomó una primera medida para frenar el impacto acústico de los vehículos en el entorno del parque 25 d'Abril. Los conductores apagan los motores durante el tiempo de espera en esta parada, pero finalmente el arranque es casi igual de molesto para los residentes.

A esto hay que sumar el paso del bus por la calle Doctor Fleming, una vía estrecha, de viviendas unifamiliares de escasa altura y con turismos estacionados en ambos lados de la calzada. Durante los últimos años los residentes se han quejado del paso de La Marina, por el ruido que generan los coches y que accede a las viviendas.

Pero en esta vía una de las molestias que más ha crispado a los residentes ha sido la rotura de espejos retrovisores: «Si algunos coches no están del todo bien aparcados, el autobús chocaba y rompía estos elementos», precisaron los concejales. Pese a que el seguro de la empresa corría con los gastos, el trastorno para los propietarios era mayúsculo.

Metros de cambio

El bus estacionará hasta el domingo al final de esta calle. Los cambios entran en vigor el lunes y acaban con la parada de Reyes Católicos y Doctor Fleming. La primera se desplaza a la avenida de Les Esclaves, una calle más ancha y con menos edificios. La segunda irá a sólo unos metros, a San Vicent.

Esto supondrá que La Marina no circule por Doctor Fleming. El bus, tras dejar Reyes Católicos, hará una parada en Les Esclaves y circulará por la avenida de Benirredrà y por Lector Romero hasta atravesar la rotonda del Raval. Tras pasar la glorieta, recogerá viajeros en el primer tramo de San Vicent.

En este espacio se prohibirá el aparcamiento de turismos durante las 24 horas, para asegurar la correcta circulación de los autobuses y evitar retenciones en el tráfico. En esta calle hay un espacio destinado a paradas de dos minutos, junto a una farmacia, que se traslada a la calle Ferrocarril de Alcoy, la vía paralela. Pérez y Ròdenas indicaron que el cambio sólo aumentará un minuto el recorrido y que se está negociando para fijar otra parada en el nuevo itinerario.

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