El Consell eliminará barreras en el Monestir tras las quejas de Valldigna Accesible

Acceso al monastario donde se observan algunos obstáculos. / lp
Acceso al monastario donde se observan algunos obstáculos. / lp

Cultura accede a la petición del colectivo vallero de instalar rampas en el cenobio de Simat y garantizar la entrada de todos los visitantes

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

El Consell ha atendido la petición de Valldigna Accesible y se ha comprometido a suprimir las barreras arquitectónicas del cenobio, como reclamó el colectivo el pasado mes de marzo. La Conselleria de Educación remitió un escrito a la entidad vallera indicándole que va a iniciar los trámites para hacer el recinto medieval más accesible y para ello preparará una partida económica para 2018.

Desde Valldigna Accesible recordaron que hace ahora ocho meses un grupo de personas con movilidad reducida de su colectivo acudieron al Monasterio de Santa Maria de Simat para disfrutar de los actos previstos en la celebración del Dia de la Valldigna. «Pero no pudimos acceder ni al concierto ni a la exposición que tenían lugar en la Iglesia y el Refectorio, por falta de rampas», señalaron.

También la entrada principal, precisaron, presentaba varios escalones que dificultaron enormemente el paso a las personas con movilidad reducida. Ante esta situación Valldigna Accesible se dirigió «por escrito» al conseller de Educación para transmitirle la discriminación a la que se vieron «sometidos».

En dicha misiva, Valldigna Accesible alertaba a Vicent Marzà, responsable de Educación y Cultura, de que según la Ley 10/2008, de 3 de julio de 2008, de la Generalitat, «el monasterio vallero debe ser un punto de encuentro de todos los valencianos».

Esta declaración, añadieron, fue aprobada por Les Corts pero en ese momento «se apartaba de la realidad para que las personas con movilidad reducida que no podían acceder a todas las dependencias del cenobio cisterciense».

En el mismo escrito Valldigna Accesible proponía la instalación de rampas de madera o metálicas que, sin afectar la obra cultural, permitieran el acceso de todas las personas. A estos argumentos han respondido desde la conselleria de Marzà con un comunicado.

Desde el Gobierno valenciano indicaron que se ha encargado «un informe detallado sobre los problemas de accesibilidad del Reial Monestir, así como de otros espacios culturales gestionados por la Generalitat con el fin de incorporar una partida destinada a resolver el problema en el Presupuesto de 2018».

En la misma respuesta se informa también de que mientras «llega esa solución definitiva, se ha encargado a los gestores del monasterio que habiliten sistemas provisionales que faciliten la accesibilidad mediante rampas», como las que describía el escrito inicial.

Sin embargo, desde Valldigna Accesible indicaron que han podido constatar que en el monasterio «todavía no hay ningún sistema provisional que facilite el acceso a las personas con movilidad reducida», pero esperan que se ejecuten cuanto antes para poder disfrutar de este espacio.

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