Cientos de pasajeros de Tavernes arriesgan la vida al cruzar las vías por un paso sin barrera

Los usuarios atraviesan el andén cuando bajan del tren procedente de Valencia y sin visibilidad del convoy que llega desde Gandia

ROCÍO ESCRIHUELA TAVERNES.

En pleno siglo XXI hay infraestructuras que se han quedando obsoletas y que suponen un verdadero peligro para miles de usuarios que utilizan a diario el servicio ferroviario en Tavernes. La estación de la capital de la Valldigna es un verdadero peligro para los viajeros que tienen que cruzar dos vías para acceder al convoy con dirección a Gandia, o cuando bajan del mismo procedente de Valencia.

Este problema histórico se ha agravado con el paso de los años ya que ha incrementado la afluencia de paso de trenes que circulan por dicha estación, así como la velocidad de los mismos. Un peligro constante que los usuarios están cansados de denunciar porque ponen en riesgo su vida cada vez que acceden al convoy. Sin embargo, a finales del 2017, no hay de momento ninguna solución temporal, como sería la instalación de una barrera para evitar cruzar ante la llegada de un ferrocarril. De momento, todavía se está a la espera de una actuación que construya un paso subterráneo que evite que los peatones asuman el riesgo.

Licitación de las obras

Según han explicado desde el departamento de comunicación de Renfe a LAS PROVINCIAS se está ultimando el proyecto para la licitación de las obras dentro del plan accesible que llevará a cabo la empresa para el próximo año en diversas estaciones. De hecho, han señalado que la actuación prevista en Tavernes será una de las de mayor envergadura y de las más importantes ya que contempla obras en el edificio, andenes y también el paso inferior.

Pero mientras esta ejecución no llega, cada día son cientos de viajeros los que arriesgan su vida cruzando el andén. La duplicidad de la vía no existe entre Cullera y Gandia, así que es en este punto donde habitualmente se cruzan los dos convoys y los peatones deben estar atentos a ambos lados para cruzar.

Además, el problema se agrava cuando los usuarios llegan procedentes de Valencia y deben atravesar el andén mientras a la izquierda está detenido un convoy a la espera de que llegue otro procedente de Gandia. Una escasa visibilidad que hace aumentar aún más la peligrosidad que supone esta situación para los usuarios del servicio de cercanías.

Mientras, los vecinos de Tavernes ven con envidia como las obras de un paso subterráneo ya están en marcha en la estación de Xeraco, una localidad de menor población que la capital de la Valldigna, y que tendrá lista esta infraestructura para el próximo verano. Las quejas sobre los problemas que presenta la estación no son nuevos. Hace más de 10 años, la asociación Valldigna Accesible ya denunció ante el Síndic de Greuges la inseguridad del mismo y obtuvieron como respuesta la obligación de acometer una actuación por parte de Adif. De hecho, según señalan desde este colectivo, tener que cruzar las vías es «llevar al suicidio voluntario» a las personas que lo hacen. Un peligro que se incrementa con la oscuridad de la noche y que en ocasiones ha provocado algún susto entre los peatones al cruzar tras bajar de un tren, mientras la otra locomotora arranca en dirección Cullera.

Por su parte, el alcalde de Tavernes, Jordi Juan, ha alertado en un comunicado de la «evidente peligrosidad y negligencia» que supone el hecho de que las personas todavía tengan que cruzar las vías para coger un tren, además «de la mala imagen como destinación turística del municipio». Una situación que ha llevado, una vez más, al primer edil a exigir «actuaciones urgentes en la estación». Del mismo modo, los senadores de Compromís, Carles Mulet y Jordi Navarrete se han comprometido a realizar un seguimiento de la cuestión y a denunciar la «lamentable situación de peligrosidad» con la que se encuentran los viajeros de esta localidad.

Más

Fotos

Vídeos