El Castell de Carròs inicia su resurgimiento

1. Torre vigía, dentro de los terrenos que ha comprado el Ayuntamiento. / lp 2. Detalle del interior de la Torre del Homenaje, aún de propiedad privada. :: lp 3. Parte de la muralla desde donde se contemplaba la Baronía del Rebollet. :: lp

El ejecutivo paga 20.000 euros por un tercio de la fortaleza, originaria del siglo VIII, en la que han hallado restos romanos y de la Edad de Bronce El gobierno local compra parte de la alcazaba del Rebollet para evitar su deterioro y realizar excavaciones

ÓSCAR DE LA DUEÑA

la font. El Castell del Rebollet o d'En Carròs, de la Font, está cada vez más cerca de someterse a actuaciones de mejora y a procesos de excavación para conocer el pasado de una de las localidades con más historia de la comarca. El gobierno local ha dado un importante paso y ha adquirido el 30% de la fortaleza.

El ejecutivo, además, negocia para comprar el resto de esta alcazaba, cuyos orígenes pueden remontarse nada menos que al siglo VIII, ya que existen documentos que demuestran la presencia árabe en la colina del castillo en el año 711. Hace 13 siglos, los entonces ocupantes de la montaña del Castell ya habrían iniciado la construcción de algún tipo de fortificación.

Todo esto hace indicar que en este enclave se pueden hallar restos arqueológicos de diferentes épocas. De hecho, hace décadas ya aparecieron distintas piezas de cerámica de la Edad de Bronce. Esto, sumado a la intención del Ayuntamiento de frenar el deterioro de los restos de la fortaleza es lo que ha motivado al ejecutivo a comprar el castillo.

En estos momentos se conservan varios tramos de la muralla, la Torre del Homenaje y parte de la Torre Vigía. El gobierno lleva más de un año negociando con los propietarios de los terrenos. Se trata de tres familias y algunos de los titulares de los terrenos han fallecido ya y son sus herederos quienes tienen que realizar los trámites, como explicó el alcalde de La Font, Pablo Puig.

De momento ya ha salido adelante una parte de la operación y el gobierno se ha hecho con un tercio de la fortaleza, por el que pagará algo más de 20.000 euros. La medida se aprobará en el pleno de septiembre. Este espacio contempla buena parte de la muralla, de la que algunos tramos podrían ser del siglo XII, entre ellos la Torre Vigía.

Superficie de la fortaleza

Esto ha hecho que pasen a manos municipales 2.300 metros cuadrados del castillo y de su entorno. La parcela total suma 5.600 metros. El gobierno mantiene las conversaciones con el resto de dueños de los terrenos y, según Puig, la negociación «va bien», aunque las familias tienen algunos trámites burocráticos que resolver antes de vender. El ejecutivo desea adquirir todo el terreno para contar también con la Torre del Homenaje y el resto de muralla.

La intención es que toda la parcela sea municipal y poder así solicitar ayudas públicas para realizar trabajos que frenen los daños que están sufriendo los restos del histórico castillo. De no comprar las dos partes restantes, Puig dijo que el Ayuntamiento está dispuesto a hacer cumplir la ley a los propietarios y abrir un expediente para obligarles a conservar los restos que aún quedan en la montaña del Castell.

El alcalde confía en que la operación salga bien, aunque reconoció que para adquirir las partes restantes hará falta un poco «más de tiempo». Aseguró que el objetivo es «proteger el patrimonio» y «evitar que el castillo se deteriore más».

En ese sentido, el primer edil destacó la relevancia de este Bien de Interés Cultural (BIC). Recordó que es uno de los castillos de la comarca con más historia. Jaume I donó las tierras de La Font a Francesc Carròs, como premio en su ayuda a la conquista del Reino de Valencia.

Carròs vivió en el Castell

El señor se quedó a vivir en el castillo y hizo las primeras mejoras, que continuaron en siglos posteriores. Puig incidió en que la relevancia de este castillo también viene dada porque se han encontrado materiales de la época romana.

«Por este motivo queremos excavar y apuntalar los muros que quedan. No sabemos qué puede ir apareciendo, por eso desconocemos todavía qué se podría hacer en el castillo», relató el alcalde.

Por todo ello, lo primero que se hará es pedir ayudas para realizar trabajos de urgencia. Las excavaciones, añadió, por su parte, irán encaminadas a comprobar «qué va saliendo». «Quizá encontremos restos de un muro y se puede reconstruir un tramo. No se puede aventurar mucho», agregó.

Mirador o pasarelas

Otra alternativa podría ser dejar las excavaciones a la luz, algo semejante a lo que se ha hecho en el Castillo de Oliva, y colocar pasarelas de madera para que los visitantes contemplen los cimientos. Puig tampoco descarta habilitar un mirador, pero insistió en que lo importante es excavar y ver qué aparece.

El alcalde recordó que ya en 1747 un vecino que sacaba piedras de esta montaña encontró los sarcófagos de Francesc Carròs y su hijo, que fueron trasladados a la iglesia del municipio. Parte del castillo se derrumbó en un terremoto que hubo en 1598, que hizo caer también la iglesia que construyó Carròs. Este templo albergaba la imagen románica de la Virgen del Rebollet, que el señor feudal llevaba a sus batallas y que ahora se conserva en Oliva.

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