El cambio de nombre en Palma deja su primera víctima política

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

El gobierno de Palma de Gandia está en crisis. El abandono del ejecutivo de uno de sus ediles así lo evidencia. El bipartito formado en 2015 por el PSPV y Compromís para evitar que el Partido Popular accediera a la alcaldía pasa sus horas bajas más bajas.

El conflicto se ha generado por la convocatoria de una consulta ciudadana para conocer la opinión de los vecinos ante un posible cambio del nombre de la localidad a Palma de Gandia (valenciano) o Palma de la Safor.

Este proceso deja su primera víctima política. Uno de los ediles del grupo socialista, el independiente Manolo Sansaloni, anunció que deja su puesto en el Ayuntamiento de Palma de Gandia, al verse afectado por la crisis de la consulta vecinal. Asegura que ha recibido insultos y amenazas y por este motivo deja el cargo.

Esto obliga a la alcaldesa, Trini Miñana, a remodelar su gobierno ante la entrada inminente de otro concejal, que podría ostentar las mimas áreas que Sansaloni gestionaba (Cultura, Deportes, Educación y Transparencia) u otras si hay cambios de delegaciones.

El PSPV obtuvo tres representantes en 2015: Trini Miñana, Ricardo Mascarell y Manolo Sansaloni. Tras la marcha del último, le corresponde acceder a Begoña Sanfélix, aunque no está claro quién de la formación accederá al consistorio.

La primera edil dijo ayer que la marcha del independiente ha pillado por sorpresa al grupo, por lo que tendrá que reunirse con todas las personas que formaron la candidatura de hace casi tres años para dar una salida al conflicto.

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