Las cafeterías de la plaza Prado y el Centre cerrarán una hora más tarde en verano

Vicent Mascarell, ayer en el Ayuntamiento de Gandia.
Vicent Mascarell, ayer en el Ayuntamiento de Gandia. / àlex oltra

El gobierno de Gandia implanta un sistema de auditoría acústica para que los conciertos no superen el sonido permitido

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

El gobierno de Gandia, a petición de los hosteleros del Prado y del Centre Històric, ha solicitado al Consell que los locales del casco urbano cierren una hora más tarde, en virtud de la norma autonómica que permite a las ciudades turísticas alargar los horarios de trabajo en la temporada estival. Eso sí, los pubs no entran dentro de la solicitud que ha tramitado el ejecutivo (PSPV y Més Gandia), con la intención de no generar molestias entre los vecinos.

De forma paralela, el coordinador general de Urbanismo, Vicent Mascarell, informó que el gobierno obligar a las empresas que realicen conciertos en Gandia «auditorías acústicas» para evitar que superen los decibelios permitidos. Estos estudios se realizarán antes de la función, a modo de prueba, y durante la actuación.

Mascarell recordó que ya se ampliaron horarios en la playa, tras la solicitud de Asemhtsa a pubs, discotecas, cafeterías, salas de fiesta, restaurantes y salones de banquetes. Ahora, «atendiendo una demanda realizada por parte de los hosteleros del Raval, Prado y Centre Històric, la medida se hará extensiva al casco urbano».

En el centro de la ciudad los locales podrán cerrar a las 2.30 horas, en lugar de a la 1.30, durante viernes, sábados y vísperas. Con esta medida se quiere respaldar a los hosteleros de la ciudad durante los meses estivales.

Mascarell, hizo hincapié también, en la «medida pionera que ha comenzado a aplicar el gobierno municipal relacionada con la celebración de conciertos, festivales y certámenes musicales».

De este modo, todos los conciertos que se celebren durante este verano se someterán a estas pruebas acústicas de forma estricta y que, dijo Mascarell, sólo se está aplicando en algunas localidades de Cataluña, como Barcelona.

Controles policiales

Los costes de estas medidas irán a cargo de los promotores de los eventos, y permitirán el control por parte de la autoridad municipal. La Policía Local y los operarios del departamento de Actividades, podrán vigilar las emisiones en tiempo real. Una vez finalizado el evento, se generará un informe para constatar que la empresa ha cumplido las normas establecidas. Si se saltan el ruido permitido podrá haber sanciones.

Mascarell informo de que este pasado fin de semana se realizó una prueba piloto que obtuvo excelentes resultados. «La empresa, al ser consciente de que tenemos el control en tiempo real, sabe que se arriesga a una importante sanción o a que se le prohiba organizar otros eventos en un futuro», concluyó.

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