El Ayuntamiento exige a los hoteles de la playa de Gandia implantar medidores acústicos

El paseo marítimo de Gandia repleto de vecinos y turistas durante la pasada Semana Santa. / r. escrihuela

Los locales afectados tienen un plazo de tres semanas para adaptarse al plan provisional que se revisará cuando finalice la temporada estival

LEYLA GALLEGO GANDIA.

Tras la acumulación de denuncias por parte de los vecinos de la playa de Gandia por el ruido que generan las terrazas de los hoteles, el Ayuntamiento ha tenido que redactar un plan en el que se desarrollan un conjunto de medidas para dar solución estos problemas de convivencia.

El presidente de la Asociación Hotelera de la Safor, Vicent Frasquet, declaró ayer que los establecimientos «implantarán el nuevo limitador acústico en el plazo requerido por el consistorio de tres semanas». Serán tres los hoteles que instalen este dispositivo por ser los que mayor número de quejas acumulan. La semana pasada el gobierno local envió un listado, vía email, con las «propuestas» que deben poner en marcha en los establecimientos si desean continuar con las actividades al aire libre que albergan sus terrazas.

Entre las medidas del Ayuntamiento se encuentran una memoria descriptiva, los planos de actividad, un estudio acústico y un limitador resgistrador conectado a internet. El coste de todas ellas ronda los 6.000 euros y «dudamos que los locales pequeños que abren en la temporada de verano puedan hacer frente, ya que una vez se exigen deben ser ecuánimes», comentó Frasquet. Estas no forman parte de una ordenanza municipal y los empresarios temen realizar una inversión «sin garantías de ser válida la próxima temporada», añadió el presidente de la asociación.

El coordinador del departamento de actividades, Vicent Mascarell, aseguró que existen «soluciones técnicas que pueden aportar las correcciones necesarias para que se garantice el ocio y el descanso y siempre dentro de lo que indica la normativa». De este modo, Mascarell explicó que los hoteles de la playa de Gandia podrán continuar con las actuaciones musicales como han hecho hasta ahora y que no se trata de «una actuación por parte del ejecutivo, sino que fueron los propios técnicos los que iniciaron el proceso después recibir numerosas denuncias», aclaró.

Intervención policial

El Partido Popular, representado por Guillermo Barber y Pepe Just, dio ayer una rueda de prensa en la que aseguró que la policía se personó en tres hoteles de la playa para clausurar las actuaciones que habían en sus terrazas.

«Quieren evitar que se ofrezcan servicios a los clientes», aseguró Barber. Por su parte, Just, dijo estar muy sorprendido por la forma de actuar del gobierno. «Se respaldan en los buenos datos que dan los hoteles como administración y después acosan de este modo a los empresarios», comentó. Desde la oposición tachan la política del bipartito como «política de cierre» con la que no se pretende buscar soluciones a los problemas generados por el turismo, sino que sólo buscan culpables. Además, recuerdan lo necesaria que era la figura del mediador que implantó el anterior gobierno y que la alcaldesa suprimió a su llegada al poder.

Mascarell acusó al PP de vertir informaciones erróneas que lo único que hacen es «perjudicar al turismo que tanto defienden los populares». Según explicó el responsable de actividades, y corroboró el presidente de los hoteleros, «no hubo ninguna clausura».

Los agentes municipales se personaron en uno de los establecimientos después de haber recibido una denuncia. Solicitaron que se bajará el volumen y las actividades continuaron con normalidad. «La administración tiene que actuar cuando recibe una denuncia por parte de un vecino», apuntó. Mascarell comentó que en ocasiones «las normas no son las adecuadas y se deben cambiar», en relación a la legislación sobre ruido. El responsable municipal propuso modificar la ley ante el lobby de hoteleros de la Comunitat, pero mientras la actual siga vigente, «deben actuar dentro de la legalidad», concluyó.

Pruebas de oído

Frasquet expresó su desacuerdo por la intervención policial ya que «se hizo una prueba de oído, en ningún momento se demostró que se estaban generando más ruido del permitido». Frasquet reclama una prueba fiable de que los establecimientos están, realmente, molestando. Y recuerda, que a pesar de que se trata de una playa turística, la ordenanza municipal prohibe realizar actuaciones pasadas las 00.30 horas y ellos la cumplen, de forma rigurosa.

El presidente de la asociación se reunió ayer con los técnicos municipales y aseguró que se encuentran en «vías de entendimiento». Contó que no van a presentar un escrito porque han acordado que se implantarán los limitadores acústicos básicos en el plazo establecido y después del verano se reunirán para redactar los requisitos para la siguiente temporada pues «este no es el momento».

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