El 'amanecer' de una poetisa en Gandia

Emiliana Gil posa con su primer libro, ayer en la Marquesa. / lp
Emiliana Gil posa con su primer libro, ayer en la Marquesa. / lp

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

Optimismo, fuerza, devoción y esperanza. Esos son algunos de los sentimientos que emanan del libro 'El alba me despertó', una selección de 160 poemas compuestos por Emiliana Gila. Esta vecina de Gandia, de 72 años, presentó ayer en la Casa de la Marquesa su primera recopilación de versos.

Según ella, el título lo dice todo: «Sentí el empujón para empezar a escribir en un amanecer de 2005. Después de una reunión familiar, viví una experiencia que cambió mi vida. Fue un sueño, pero me quedó claro que había que dejar de lado los problemas. Cuando me levanté plasmé sobre papel una canción y mi primera poesía».

Este momento marcó un antes y un después. Gila comenzó a componer y sólo unos meses después llevó a la Virgen de los Desamparados de su localidad natal, Villanueva de la Fuente, una poesía: «Mi devoción es muy grande. Es la patrona del pueblo donde nací y también de Valencia, la tierra que me lo ha dado todo».

De hecho, esta mujer cuenta en su libro todas sus experiencias a través de la métrica. Habla de lo bueno, «que ha sido mucho», y de algunas cosas malas: «Siempre he sentido el respaldo de la Virgen y del Cristo Yacente».

Gila basa este apoyo en que ha obtenido «casi todo lo que ha pedido» y en todo lo que ha logrado tanto ella como su familia durante muchos años de trabajo. «Han habido baches, como no puede ser de otra manera». Ese apoyo lo ha sentido también al superar muchas de las trabas que le ha puesto la vida.

«Cuatro tipos de cáncer y otras enfermedades y estoy bien. Estoy convencida de que he contado con la protección de la Virgen de los Desamparados».

Pero esta escritora novel fija también su mirada en la «familia, la vida» e incluso en los animales: «Este mundo cuenta con muchas cosas bellas y tenemos que tenerlas todas en cuenta». Dice que nunca pensó en publicar sus obras, ni incluso que sus creaciones «tuvieran mérito».

Momento «mágico»

«Yo empecé a escribir desde aquel momento mágico en 2005 y desde entonces ha sido mi vía de escape, incluso mi analgésico. En mi última operación de cáncer, hace dos años, me desperté tan dolorida que pase horas en silencio creando poesía en mi mente, que luego trasladé al papel. Así olvidé todo el malestar».

Hace un año sus conocidos le insistieron en que publicara: «Tanto mi familia, como mis compañeros de la Coral Potries-Benirredrà, como la personas que me había visto declamar poesía a la Virgen o al Cristo Yacente». Gila narró que dejó el colegio con 8 años y que ya recordaba poco: «No he dudado en dar algunas clases para refrescar y aprender lo que desconocía y ahora mi libro de cabecera es el diccionario».

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