Los alumnos estrenarán el nuevo Cervantes tras las navidades de 2018

José Manuel Prieto, Diana Morant y Laura Morant con los técnicos durante la visita. / àlex oltra
José Manuel Prieto, Diana Morant y Laura Morant con los técnicos durante la visita. / àlex oltra

El centro educativo de Gandia aprovechará las vacaciones para hacer la mudanza tras unas obras que está previsto que finalicen en octubre

ROCÍO ESCRIHUELA GANDIA.

El traslado de los cientos de alumnos del CEIP Cervantes al nuevo colegio será una realidad tras las navidades de 2018. Si no surge ningún imprevisto, la comunidad educativa podrá abandonar los barracones y estrenará el edificio en el mes de enero. Un anuncio que realizaron ayer la alcaldesa de Gandia, Diana Morant, y la edil de Políticas Educativas, Laura Morant, en su visita a las obras del centro, en la que estuvieron también acompañadas de los responsables de la obra, del director del CEIP Cervantes, Paco Sansaloni, el presidente de la Junta de Distrito de Corea, José Manuel Prieto, y el presidente de la asociación de vecinos, Alfonso Rufat.

Las obras se reiniciaron el pasado 9 de noviembre tras 8 meses paralizadas tras detectarse unos problemas en la estructura del edificio. Según explicaron ayer representantes de la empresa el retraso fue por unas pruebas técnicas que no pudieron realizarse con anterioridad al estar todavía los escolares dentro del centro. La principal preocupación era la consolidación del edificio existente antes de anexionar la ampliación del centro por la gran necesidad de espacios en la planta baja del recinto.

Dimensiones de la parcela

El colegio tendrá un patio de recreo cubierto tras ubicar el gimnasio en la primera planta del edificio

Las dimensiones de la parcela han supuesto un inconveniente para realizar una ampliación mayor del centro, ya que actualmente los solares donde se edifican centros educativos se realizan en superficies de 10.000 metros cuadrados, mientras que la del CEIP Cervantes solo tiene 6.200 metros cuadrados. A pesar de poseer un espacio más reducido desde la empresa han logrado que el centro pueda tener nuevas zonas, como un patio cubierto, que antes no había, ya que ahora han trasladado el gimnasio a la primera planta, y ha permitido la construcción de esta zona al aire libre pero techada. El centro también dispondrá de un comedor en el que todos los alumnos podrán tener servicio con dos turnos, y la comida será un servicio de catering siguiendo la recomendación de la Conselleria de Educación.

Los responsables de la obra indicaron que «en condiciones normales y sin climatología adversa, está previsto que el centro esté terminado a mitad de octubre de 2018 ya que la planificación es de 11 meses». Una vez que el traslado deberá realizarse con el curso 2018-2019 iniciado, todas las partes implicadas coincidieron ayer en que la mudanza deberá realizarse durante un periodo largo de vacaciones.

De ese modo, destacaron que las Navidad de 2018 será el momento idóneo para poder trasladar el mobiliario y el material. El director del colegio destacó que será una buena fecha y que están preparados para poder regresar a las nuevas aulas ya que tanto, alumnos, profesores y padres están deseosos de inaugurar el centro educativo y abandonar los barracones.

La alcaldesa indicó que ya se han solucionado los problemas iniciales y por eso se han retomado las obras ya que «el edificio de 1965 presentaba más problemas estructurales de los que se detectaron a priori». «Tras las pruebas vieron que la cimentación no era la correcta y había que garantizar la seguridad, y ahora que ya lo está, se ha reiniciado la obra de manera definitiva».

La primer edil se mostró satisfecha por las buenas noticias y recordó que junto a la conselleria «conseguiremos acondicionar en esta legislatura todos los colegios e institutos de la ciudad». «La situación del Cervantes era insostenible pero hay muchos centros de Gandia con reivindicaciones históricas para mejorar la calidad del servicio educativo», apuntó la alcaldesa, que recordó que Les Foies lleva 10 años en barracones.

Por su parte, la edil de Educación señaló «el sufrimiento del centro por la paralización de las obras con el miedo de no saber si podrían regresar al colegio». «Era un centro muy viejo, pero no es el único que necesita una inversión, aunque ya podemos decir que estamos contentos de reiniciar las obras. Esperemos que no surjan más problemas porque los niños necesitan unas instalaciones en condiciones», destacó la concejal de Més Gandia.

Fotos

Vídeos