2.300 jóvenes portugueses gastan un millón de euros en hoteles de Gandia durante cinco días

Decenas de jóvenes portugueses transportan sus maletas hasta el hotel tras llegar a la playa de Gandia en abril del año pasado. / crew
Decenas de jóvenes portugueses transportan sus maletas hasta el hotel tras llegar a la playa de Gandia en abril del año pasado. / crew

Los estudiantes están de vacaciones en la playa y la organización calcula un gasto diario de 20 euros por persona en restaurantes y comercios

ROCÍO ESCRIHUELA GANDIA.

Más de 2.300 jóvenes portugueses acompañados de unos 300 monitores han tomado la playa de Gandia esta semana. Un total de 46 autobuses llegaron el lunes a la ciudad repletos de estudiantes que disfrutan estos días del litoral de la capital de la Safor y sus alrededores para celebrar el fin de curso. Los alumnos, de edades comprendidas entre los 16 y 18 años, han copado los alojamientos de la playa y según la organización, su estancia dejará un impacto económico de un millón de euros sólo en hospedaje.

Los estudiantes están repartidos en ocho hoteles de la playa, además de en varios apartamentos de alquiler, donde mayoritariamente están alojados los monitores. Nuno Mendes, responsable de la operativa del viaje, lleva ocho años trayendo a estos grupos de alumnos lusos a la playa de Gandia. El éxito de campañas anteriores ha dejado patente el interés de los portugueses por este destino y Mendes lo ha definido así: «Hemos puesto la playa de Gandia en el mapa de Portugal».

Esta afirmación es un hecho que también constatan desde el área de Turismo ya que las vacaciones de estos jóvenes en Gandia han propiciado un retorno a la ciudad y han servido para captar clientes de ese país tras la publicidad de éstos en sus lugares de origen. A raíz de sus visitas, se ha detectado un aumento de clientes lusos en la playa de la Ciudad Ducal.

Cambio por Benidorm

Según han explicado desde la organización a LAS PROVINCIAS, anteriormente estos viajes programados aterrizaban siempre en Benidorm. Decidieron apostar por un cambio y llevarlos hasta Gandia y de momento, los resultados confirman que han venido para regresar más años. Mendes ha explicado que los estudiantes se lo pasan muy bien en la playa donde tienen preparadas muchas actividades tanto culturales como de ocio y que descartaron la opción de Benidorm porque «en la época en la que viajamos hay turistas de edad más avanzada».

La llegada de este grupo de 2.300 personas más los monitores supone un impulso económico para el sector hotelero, en una época de menor ocupación para los establecimientos tras pasar Fallas y los principales días de Semana Santa. Además, el hecho de que la estancia sea entre semana también influye para aumentar la ocupación en unas fechas fuera de temporada, ya que los portugueses se marcharán el sábado.

Estos viajes entran dentro de los planes de desestacionalización de la playa de Gandia y benefician tanto al sector hotelero como al hostelero y comercial. De hecho, un estudio sobre el impacto económico elaborado por la organización del viaje estima en 20 euros el gasto medio por persona y día de cada uno de los visitantes. Una cuestión que hay que tener en cuenta es que son jóvenes estudiantes y no disponen de alto poder adquisitivo, pero sí que dejan beneficios en bares, cafeterías y locales de ocio. Aunque no es el perfil idóneo de turista, es evidente que los beneficios suponen un pequeño impulso para los negocios.

Los estudiantes viajan con un programa cerrado de actividades deportivas, culturales y de ocio nocturno. La mayoría de pubs y discotecas de la playa tienen concertados con el grupo aperturas especiales, lo que supone obtener un reporte económico en unas fechas donde los locales estarían cerrados.

A pesar de la edad de los estudiantes, durante los años que han visitado la ciudad, no han existido problemas ni quejas con ninguno de ellos. De hecho, el grupo de 300 personas que les acompaña, al margen de impartir las actividades, también dedica su tiempo al control y vigilancia de los jóvenes.

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