Las Provincias

El cambio en Sanxo Llop abre una crisis de gobierno que obliga a aplazar la votación

Una calle cortada del sector industrial Sanxo Llop, que aún está por culminar. :: lp
Una calle cortada del sector industrial Sanxo Llop, que aún está por culminar. :: lp
  • Los empresarios afirman que el ejecutivo «recula» ante la presión social y recuerdan que hay en juego cien comercios en Gandia y 500 empleos

La posible recalificación del polígono Sanxo Llop de Gandia, de industrial a comercial, ha abierto una brecha en el gobierno (PSPV y Més Gandia). Las desavenencias entre las formaciones del ejecutivo ha obligado a aplazar la consulta que iba a arrancar este lunes para conocer la posición de los vecinos sobre el cambio de usos de los terrenos.

Esta modificación implicaría la llegada de una multinacional que aspira a ubicar en el sector su tienda más grande de la Comunitat. La decisión de organizar una consulta entre los vecinos se tomó hace un mes en el Consell de Participació. El objetivo era escuchar la voz de la ciudadanía ante las posiciones encontradas de los partidos que gobiernan Gandia. Pero, al final, este referendo se ha aplazado y se desconoce cuándo se celebrará.

El PSPV lleva defendiendo desde principios de año los cambios en Sanxo Llop, mientras que Més Gandia se ha posicionado en contra de la recalificación de terrenos para atraer grandes superficies, dado que hay suelo comercial en otros polígonos de la ciudad. Estos diferentes puntos de vista se sumaban al rechazo al proyecto que ha mostrado el sector empresarial de la ciudad.

Unión comercial

Las asociaciones comerciales de Gandia, encabezadas por el Centre Històric, se unieron para rechazar la llegada de un establecimiento de grandes dimensiones, ya que supone «un peligro» para el sector. Todo esto hizo que el gobierno impulsara, a través del Consell de Participació Ciutadana, una consulta para ver qué opinaban los vecinos.

Para ello se estableció un calendario. De hecho, la votación debía arrancar este lunes, es decir, dentro de 48 horas. Además, se supone que durante las últimas semanas se iba realizar campaña a favor o en contra del cambio de usos.

Pero las diferencias entre PSPV y Més Gandia han hecho que se suspenda de forma temporal la consulta. Los socialistas quieren que la votación fuera vinculante, mientras que la coalición tenía previsto llevar el resultado de la consulta a su «asamblea», donde se decidiría qué posición tomar.

Entre ambos partidos, ha estado el edil de Participación, Nahuel González, de Més Gandia, que ha defendido que debía aplicarse la decisión que tomara la ciudadanía. Todo esto ha generado un malestar entre los partidos del gobierno que les ha obligado a tomar una decisión de última hora: aplazar la consulta.

Así lo informaron ayer González y la vicealcaldesa, Lorena Milvaques. Los ediles de Més Gandia sostuvieron que se ha optado por esta decisión con el fin «de organizar la consulta de la mejor manera y no cometer errores que se puedan pagar en el futuro».

Los concejales reconocieron que han sido los diferentes puntos de vista en el seno del gobierno los que han obligado a este aplazamiento. «Queremos buscar la mejor solución posible. Hablar con comerciantes y acabar con las discrepancias que hay entre nosotros», afirmó González.

Milvaques recordó que su partido «está a favor de la consulta» y que esta ha sido su posición desde el principio. Los concejales defendieron que esta es la mejor medida en este momento: «Defendemos el no, pero queremos que la votación se celebre con las mejores garantías y haya una salida satisfactoria para todos».

Los comerciantes, por otro lado aplauden que, al menos, se haya aplazado la consulta. El presidente del Centre Històric, Pedro Izquierdo, afirmó que este proceso «no tiene sentido». «Es sabido que los cambios en Sanxo Llop no serán buenos para el comercio local, ya que cerrarán establecimientos y se perderán puestos de trabajo», relató.

Campaña en contra

El empresario comentó que todas las asociaciones de la ciudad, de distintos distritos, están haciendo campaña en contra del proceso e incluso están recogiendo firmas e informando a los ciudadanos en qué consisten los cambios en Sanxo Llop y las repercusiones para la ciudad.

Desde el Centre entienden que el gobierno «recula» en una decisión que puede dar una estocada de muerte al comercio y remarcaron que está en juego «la pervivencia de un centenar de tiendas en toda la ciudad y uno 500 empleos, 300 directos y 200 indirectos».

El interés de una parte del gobierno, el PSPV, en recalificar el polígono comercial es poder facilitar la llegada a Gandia de una firma internacional dedicada a la venta de muebles y enseres para el hogar. Esta empresa aspira a hacerse con un terreno de 9.000 metros en el sector, donde ubicaría una gran tienda. Los socialistas recuerdan que se prevé crear 80 puestos de trabajo.

Pero el cambio abre la puerta a la llegada de otros comercios que podrían establecerse en el polígono, siempre que no abrieran locales de más de 600 metros, aún así «serían grandes locales» que generaría competencia a los negocios locales.

Finalmente, desde el Centre Històric agradecieron la posición «en contra de la llegada de una multinacional que han defendido tanto el Partido Popular como Més Gandia».

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