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El Ayuntamiento promueve un estudio del ruido en las zonas de ocio y el tráfico

La plaza del Prado, uno de los puntos más conflictivos por saturación acústica. :: r. escrihuela
La plaza del Prado, uno de los puntos más conflictivos por saturación acústica. :: r. escrihuela
  • El ejecutivo gandiense encarga un informe para localizar los espacios conflictivos y atajar las quejas vecinales por saturación acústica

El Ayuntamiento de Gandia ha puesto en marcha un nuevo estudio para la creación de un mapa de sonorización de la ciudad que determine cuáles son las zonas más conflictivas. Con este plan, el consistorio pretende luchar contra los problemas de ruido para emprender las medidas correctas que posibiliten la convivencia entre los vecinos y el ocio y mejore la calidad de vida de los ciudadanos.

Las áreas de Urbanismo y Gestión Responsable del Territorio están trabajando conjuntamente para actualizar el mapa acústico que todavía es del año 2003. Con este reajuste, las concejalías pretenden conocer la realidad actual de la ciudad y estudiar posibles remedios para solucionar los problemas de saturación acústica.

El edil Xavier Ródenas y el coordinador Vicent Mascarell explicaron ayer el nuevo proyecto que ya se ha iniciado hace varios días. El programa se realizará en varias etapas. El primer paso analizará las zonas acústicas de Gandia, mientras que la segunda fase pondrá su punto de mira en la playa y los polígonos. Se espera que en tres meses estén los primeros resultados de las mediciones.

Puntos de medición

En el entorno de Gandia, desde hace unos 10 días ya existen medidores de sonido repartidos por la ciudad con la intención de calibrar el aforo de vehículos, el tráfico o las actividades al aire libre. Se establecerán 70 puntos de medición. Los vinculados a las zonas de ocio se estudiarán durante periodos de 24 o 72 horas y los fines de semana para poder captar la realidad de la situación.

Este trabajo inicial durará unas tres semanas más. A partir de entonces comenzará la elaboración de datos. «Antes de actuar, tenemos que conocer la realidad», indicó Mascarell. El siguiente nivel de actuaciones se realizará el próximo año. La voluntad del ejecutivo local es continuar con el proyecto. Las mediciones en la playa se efectuarán durante el periodo estival, que es cuando más se ajustará a la realidad.

El coordinador de Urbanismo explicó que tras el diagnóstico comenzarán las propuestas de trabajo. Medidas que se consensuarán con acuerdos vecinales y con propietarios de los diferentes locales de ocio y hostelería. «El objetivo no es ahogar al empresario, sino que funcione todo con un autocontrol», señaló Mascarell.

Ródenas destacó la importancia de cumplir con la legalidad y el compromiso del gobierno en la lucha contra el ruido y la sostenibilidad.

Aunque el problema acústico siempre ha estado vinculado al ocio, también existen muchos conflictos al respecto del tráfico y la concurrencia de personas.

La saturación de vehículos en diferentes zonas de la ciudad es otro de los principales conflictos. El estudio pretende conocer qué zonas son las más saturadas y las que soportan un mayor tráfico rodado. La investigación se centrará en las grandes vías.

Las zonas de máxima confluencia de personas también será un punto de inflexión en el estudio. De hecho, tanto los lugares de reunión como las zonas peatonales o espacios de juegos ocasionan, de vez en cuando, un nivel de ruido por encima del permitido. En algunas ciudades existen en las áreas públicas, medidores acústicos para que todos los peatones sean conscientes del ruido que generan.

El estudio inicial se ha adjudicado a la empresa local Accustel y tras su finalización se realizarán trabajos de actualización del mapa sonoro de la ciudad de manera periódica. El presupuesto para el proyecto es de 30.000 euros.