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La cripta de los March, bajo la capilla de la Virgen del Rosario. :: ó.d.
La cripta de los March, bajo la capilla de la Virgen del Rosario. :: ó.d.

La excavación en la iglesia de Cotalba saca a la luz joyas y cerámica medieval

  • Los trabajos costeados por la familia Trénor desvelan varias criptas en el subsuelo del templo, una de ellas con doce familiares de Ausiàs March

Los trabajos de excavación llevados a cabo en el Monestir de Sant Jeroni de Cotalba de Alfauir han sacado a la luz importantes hallazgos. Hace unos días, el equipo de investigación que estudia el subsuelo del cenobio reveló la aparición de una docena de cuerpos en una de las criptas, que se corresponden con los miembros de la familia de Ausiàs March. Ahora, los expertos han dado a conocer nuevos datos del proceso. Han aparecido todo tipo de elementos medievales, entre ellos joyas, piezas de cerámica y orfebrería religiosa.

El estudio se ha realizado en la Iglesia Mayor del monasterio, donde, según varios escritos de la Edad Media, se tenía constancia de varias criptas. Una de ellas alberga los restos de hasta doce miembros de la familia del poeta de Beniarjó, entre ellos su padre, el también escritor Pere March y sus dos esposas, Isabel Martorell, hermana de Joanot Martorell, y Joana Escorna.

La aparición de estas tumbas está motivada por el proceso de mejora de la iglesia, llevado a cabo por los propietarios del recinto. Los trabajos han estado supervisados por la Dirección General de Patrimonio y costeados por la familia Trénor, propietaria del monasterio, que ha llevado a cabo ya varias actuaciones para conservar y restaurar distintas estancias del edificio medieval.

La mejora de la iglesia arrancó en 2015 y se ha prolongado hasta bien entrado 2016. Para dar a conocer todos los detalles, comparecieron ayer la responsable de comunicación del monasterio, Leonor de Arizón, y los expertos que están desarrollando el programa de investigación.

El responsable del equipo es el arquitecto y profesor de la Universitat Politècnica de València (UPV) José Manuel Barrera Puigdollers, al que acompañan Marcos Miquel Feucht, forense, y la arqueóloga Manuela Raga Rubio.

Subsuelo de la iglesia

Los expertos detallaron que se han analizado algunas de las cavidades localizadas bajo la iglesia, entre ellas la capitular o central y la ubicada bajo la capilla de la Virgen de Rosario, en esta última es donde yacían miembros de la familia March.

En ambas, además de restos óseos, ha aparecido joyas con varios siglos de antigüedad, cerámica medieval y objetos religiosos. Los profesionales indicaron que en la cripta capitular se hallaron múltiples cuerpos.

En esta cavidad ha aparecido orfebrería religiosa, como crucifijos y rosarios. Además se ha encontrado joyería medieval. «En este espacio se enterraba a gente que lo pudiera pagar y con ellos iban algunas de sus alhajas. Se han encontrado varios juegos de pendientes», añadieron.

Los trabajos de los expertos y la documentación de los frailes, entre ella un mapa de la iglesia de Nicolás Borrás, han permitido ubicar la cripta de la familia March bajo la capilla de la Virgen del Rosario, Virgen de Santo Domingo y San Vicente Ferrer.

En esta cavidad aparecieron doce cuerpos, uno de ellos un feto, que coinciden con los datos que se conservan de la estirpe de Beniarjó. Entre ellos están Pere March, sus dos esposas, su madre y otros familiares, como su hermana Peirona y algunos de sus hijos.

Linaje de los March

El arquitecto Barrera Puigdollers estableció un esquema a partir del árbol genealógico de los March para intentar determinar a quién correspondía cada cuerpo. Estos enterramientos se realizaron entre 1394 y 1472. Junto a los cadáveres se han hallado botones de un vestido de novia, que sería de la primera esposa de Ausiàs March, que murió a los siete meses de contraer matrimonio. También se han localizado hilos de oro de un paño que se colocaría sobre la cabeza de Joana Escorna, según el deseo del poeta.

El forense ha concluido que los restos responden a los datos que se tienen de la familia: «Los cuerpos están entre los 15 y 60 años. Además uno de ellos presenta las dolencias de Peirona, cuyo cráneo era de menores dimensiones». Ahora serán analizados mediante pruebas de ADN para corroborar la relación familiar entre ellos. Toda esta información se ofrecerá en una charla este domingo en el monasterio. Será a las 11.30 horas. Participarán los expertos que han trabajado en las excavaciones. Después habrá una visita por el edificio.