Las Provincias

«En ocho años el Campus de Gandia se ha situado entre los mejores de España»

El director del Campus de Gandia, Pepe Pastor, en un momento de la entrevista en su despacho de la Universidad. :: r. escrihuela
El director del Campus de Gandia, Pepe Pastor, en un momento de la entrevista en su despacho de la Universidad. :: r. escrihuela
  • El responsable del centro académico deja el cargo que le ha permitido conocer mejor la universidad y expandir la ciencia entre los alumnos

  • Pepe Pastor Gimeno Director del Campus de Gandia de la UPV

Tras ocho años al frente del Campus de Gandia, Pepe Pastor se despide del cargo la próxima semana. Se marcha con el objetivo cumplido. A partir de ahora su tarea será volver más a la docencia y ponerse al día en investigación. El jueves, el Campus elige al que será el nuevo director.

¿Qué balance personal hace de los ocho años al frente del Campus?

Personalmente ha sido muy enriquecedor. Este cargo te permite conocer a gente muy interesante, aprender de ellos y de las circunstancias. Conocer mejor tu universidad y tu campus y saber cómo funciona. Sin darte cuenta aprendes, aprendes y aprendes y eso es lo más positivo.

¿Y a nivel educativo?

Hemos reforzado todos nuestros grados porque nos hemos dedicado a trabajar aquello que sabemos. Hemos dinamizado el Campus junto con nuestro instituto de investigación. La puesta en marcha dos másters y de un nuevo grado que comenzará el próximo curso. Sin darnos cuenta, hemos modernizado la universidad, que hay que verla no sólo como docencia, sino como investigación. Estamos siendo un faro de luz que expande y cuenta ciencia. El que no sepa de ciencia hoy en día se va a quedar atrás.

Cuando accedió al cargo en 2008 se propuso trabajar para situar al Campus entre los mejores. ¿Lo ha conseguido?

Estar situados entre los mejores quiere decir, aquello que sabemos hacer, hacerlo mejor. Hemos seguido trabajando para posicionarnos bien respecto a los otros campus españoles. El proyecto U-Ranking del BBVA nos posiciona entre los mejores de España en cada uno de nuestros grados, lo hemos conseguido en estos últimos ocho años.

¿Cómo ha afectado el plan Bolonia a la universidad?

Fue un cambio de paradigma importante a la hora de gestionar los estudios, un reto que nos ha permitido consolidar los grados que hoy en día tenemos. Tener en cada grado una comisión académica de título que permite parar y pensar en cómo vamos haciendo las cosas, enriquece muchísimo la gestión.

¿Cómo se han adaptado los alumnos al nuevo plan?

Ha habido una buena adaptación. Hemos pasado de la evaluación de un único examen a una evaluación continua. Ahora el alumno reparte mejor el trabajo durante todo el semestre y no se juega todo a una carta. Hay más elementos de juicio para poder evaluar mejor.

¿Ha afectado la crisis económica a la universidad?

Bolonia nos ha coincidido con la crisis económica y nos hemos tenido que conformar con los recursos que teníamos. Ahora el grado es más generalista y luego llega la especialización con el máster. El precio de los másters es más caro que haber continuado como antes. Es el inconveniente que yo veo. Con las condiciones económicas que se han dado en los últimos años, con menos becas, hay menos alumnos en las universidades.

En lo que más se ha notado los recortes en Educación, ¿ha sido en el descenso de alumnos?

Han influido los recortes, pero ahora no hay baby boom. Subió el precio del crédito, las matrículas, menos dinero para las becas, que fueron excesivamente exigentes. Las familias han acusado la crisis, tienen menos dinero para poder mandar a su hijos a la universidad. Aquí se ha dado la circunstancia de que un alumno no ha podido finalizar porque no tenia dinero para poder pagarse la matrícula. Hemos intentado ayudarle con becas de la UPV para casos extremos.

El abandono de los estudios por la situación económica, ¿es lo más triste que ha vivido?

Es muy triste, pero también se ha visto afectada la investigación, por falta de inversión. Poder formar doctorandos, poder dar continuidad a las investigaciones, en esas circunstancias, eso ha sido terrible. Aquí había gente muy buena que ha tenido que irse al extranjero porque no había proyectos de investigación para seguir manteniendo las líneas de investigación que había. A pesar de todo, profesores e investigadores han mantenido un nivel muy digno con lo que han tenido. Pero sí que es verdad que la investigación se ha resentido mucho.

¿Le hace falta más financiación a la universidad?

Hace falta lo que están haciendo, revisar el plan de financiación de las universidades con la Generalitat para incrementar la financiación con el sistema universitario valenciano. Ha habido una pérdida desde el 2008. Sabemos cómo está la Generalitat pero habrá que buscar remedio.

¿Necesitan más convenios?

Pueden ayudar en alguna cosa en concreto, pero no pueden ser la salvación del sistema financiero universitario. Tenemos ahora un convenio con el Ayuntamiento, que a pesar de la situación que tiene, se le agradece. Nosotros siempre vamos a ser leales y solidarios con la ciudad de Gandia, y no pedir por pedir, sino demandar aquello que creemos que es necesario.

¿Qué ha supuesto para el Campus que no se haya ejecutado el proyecto Innova?

Lo que pasó con el Innova fue una oportunidad que se perdió en aquel momento y que hubiese ayudado a completar la universidad. No se cómo hubiese salido, pero hubiera permitido redondear más el Campus. Es hablar de algo que no ha ocurrido y hay que tomarlo con delicadeza. Empresas de alta tecnología habrían estado cerca del centro y eso hubiera generado más investigación y más atractivo.

¿Qué ha aportado la Escuela de Gandia a la ciudad?

Aporta estudios, estudiantes, profesionales, conocimientos y que se conozca a Gandia como un espacio donde hay conocimiento y difusión de la ciencia. Turismo cultural, congresos. En los periodos donde no hay turismo creo que deberíamos trabajar más para atraer más jornadas y ayudar a conseguir dinamizar la ciudad.

¿Y qué aporta al sector turístico?

Si hablamos de turismo habría que hablar de turismo comarcal, no sólo local. Los Ayuntamientos deberían ponerse de acuerdo para sacar provecho de la comarca como patrimonio natural, cultural y que le dé más valor a venir aquí.

En el discurso de apertura del curso, usted dijo que lamentaba que los estudiantes tuvieran que emigrar por obligación por no poder desarrollar aquí su talento. ¿Qué se ha hecho mal para que esto suceda?

El modelo económico que teníamos cuando hubo una excesiva dependencia de la construcción y del modelo especulativo, dejó de lado la industria. No hay una industria que permita que todo el talento que se genera en las universidades se quede. Que la gente se vaya porque quiera, no hay problema, es enriquecedor. El estar demasiado pendientes del tener y no del saber, nos ha llevado a esta situación.

¿Qué retos le esperan a Pepe Pastor a partir de ahora?

El primero, descansar. Ponerme al día con mi nueva profesión que vuelve a ser de profesor, saber más de matemáticas, valorar más lo que hemos hecho. No me he puesto retos todavía. Volver mucho a la docencia y ponerme al día en investigación.

¿Qué consejos le daría al nuevo director?

Que crea en lo que hace y no se olvide que lo importante es la Escuela y que a partir de ahí se creará todo. Que se arriesgue a hacer actividades. Que tenga ilusión y pasión por su labor. Pero no me atrevo a dar muchos consejos porque cada uno tiene sus circunstancias. Esto es un buen trabajo, una de las mejores profesiones que he tenido es ser director de este Campus.