Las Provincias

El hospital de Gandia tarda año y medio en operar de cataratas a sus pacientes

  • Fuentes de Sanidad afirman que las demoras superan los 18 meses y enfermos y UGT exigen que la dirección gestione mejor los quirófanos

gandia. Los pacientes de la Safor que tienen que ser operados de cataratas se enfrentan a tiempos de espera que alcanzan el año y medio, plazo que en algunos casos es superior según confirmaron a LAS PROVINCIAS fuentes de Sanidad. Varios usuarios del hospital Francesc de Borja de Gandia han denunciado esta situación y desde la Unión General de Trabajadores (UGT) coinciden con los argumentos que dan los enfermos.

El sindicato critica, además, que la gerencia del Departamento de Salud de Gandia haya reducido las derivaciones de pacientes a otros centros. El colectivo asegura que el plan de choque se ha suprimido en 2016 y esto «ha disparado las demoras» en esta especialidad.

«Hasta el año pasado se enviaban a pacientes a hospitales cercanos como Aguas Vivas o La Ribera para agilizar las intervenciones oftalmológicas y reducir las demoras. En estos momentos, todas las operaciones se realizan en Gandia, lo que ha disparado las listas de espera», relató Ximo Ferrer, representante de UGT en el hospital.

Quirófanos del hospital

El responsable sindical lamentó que esto esté ocurriendo en Gandia, ya que el hospital es de nueva construcción y cuenta con «suficientes quirófanos». Para revertir esta situación, según el sanitario, sería necesario mejorar la organización de las salas de operación para poder atender a más enfermos cada semana y así reducir los retrasos.

Tanto el sindicato como algunos de los pacientes exigieron que se gestionen mejor las salas de operación. Es más, desde UGT, recomiendan a la dirección del centro que tenga en cuenta los planes de autoconcierto.

Esta iniciativa permite a la gerencia de cada hospital «pagar más a los médicos» para que trabajen horas extras y así se rebaje la lista de espera. Aunque, precisaron, los facultativos no siempre están dispuestos.

Pacientes de todos los puntos del área de salud han mostrado su malestar con los retrasos del hospital para las intervenciones de cataratas. «Desde que mi médico me dijo que tenía que acudir al oftalmólogo del hospital hasta que el facultativo me visitó pasaron ocho meses», aseguró Dolores Torres, vecina de Oliva.

Desde UGT indicaron que esta larga espera se debe al «proceso que se sigue para citar» a los enfermos. «El paciente acude al centro con la hoja del médico de familia y lo habitual es que le digan que las listas están cerradas y que le llamarán», añadieron.

En ese momento «pasan los primeros tres o cuatro meses». Desde el hospital dan una fecha para que el paciente acuda, «que no es antes de otros cuatro o cinco meses». Esto eleva la espera hasta los ocho o nueve meses, como relató Antonio Villanueva, un jubilado de Tavernes.

Visto bueno del doctor

Este vecino de la Vall aseguró que su caso fue aún «más llamativo», ya que el experto le recibió al «año y un mes» desde que su doctora de cabecera le remitió al hospital comarcal. Una vez que el facultativo atiende por primera vez al enfermo «da el visto bueno para la intervención quirúrgica», señalaron desde UGT, se procede a fijar el día de la operación.

En ese momento, el paciente «se va a casa y espera una vez más a que le llamen desde el hospital». Este es el último periodo y suele «durar otros dos y tres meses», precisaron desde el sindicato. Todo ello hace que los usuarios de la Safor que precisan una operación de cataratas esperen entre año y año y medio.

«Siempre hay excepciones. Hay casos en los que las operaciones se adelantan si los facultativos lo consideran necesario», dijo Ferrer. Entre estos casos destacó que se tiene en cuenta a pacientes más jóvenes o que están empleados, por lo que se les da mayor premura.

Desde la dirección del hospital de Gandia no se dieron datos oficiales sobre las listas de espera para las operaciones de cataratas. A las preguntas de este periódico sobre las demoras en este tipo de intervenciones, se limitaron a explicar que una vez que el médico de cabecera deriva al paciente al especialista es este facultativo «quien diagnostica y valora la intervención y su tiempo de demora o en si es urgente».

Pese a los rodeos de la gerencia del hospital para no ofrecer las estadísticas sobre el funcionamiento del centro, fuentes de Sanidad confirmaron ayer que los plazos para operaciones de cataratas «no sólo son de año y medio, sino que en ocasiones el plazo de espera es mayor». El problema radica en que la petición del médico de cabecera para que el paciente sea visitado «permanece meses en un cajón» antes de dar la primera cita.