Las Provincias

El mal estado de caminos de Tavernes impide a los agricultores cosechar y vender sus naranjas

Algunos caminos rurales de Tavernes presentan grandes grietas que hacen imposible la circulación. :: lp
Algunos caminos rurales de Tavernes presentan grandes grietas que hacen imposible la circulación. :: lp
  • Las vías están cerradas al tráfico por su peligrosidad y los camiones de los almacenes declinan acudir a las parcelas para cargar la producción

Una quincena de agricultores de Tavernes de la Valldigna se ven gravemente afectados por la inoperancia de las administraciones a la hora de aplicar soluciones. Los citricultores de los caminos de la Sèquia de la Bova y el Tancat no podrán vender sus cosechas y perderán todos los esfuerzos de la campaña.

El problema reside en el estado de estos caminos rurales. Se han formado grandes grietas y peligra la estabilidad de las vías ante el paso de vehículos, especialmente de camiones pesados. Los almacenes de naranjas no quieren arriesgarse a pasar por estos caminos, ya que el paso de un camión cargado podría ocasionar el desprendimiento de estos caminos que bordean el lecho de canales de riego.

«Hace cinco años que padecemos el problema de las grietas y unos por otros no nos han dado una solución. Ahora no quieren recolectarnos las naranjas y perderemos toda la campaña por un problema que nos viene sobrevenido y del que no tenemos culpa los agricultores», comenta uno de los afectados.

Ha llegado la hora de vender la cosecha y los comercios no quieren comprar las naranjas de esas parcelas argumentando que es un peligro llevar camiones cargados por esos caminos rurales. Hace unos días los citricultores afectados se reunieron con el ejecutivo local para exponerles el problema. Tras la reunión, los agricultores no se mostraban muy satisfechos y afirmaban que en el encuentro se les había comunicado que se denunciarían los hechos, pero no percibían ninguna solución a corto plazo.

Desde hace varios años estos caminos presentan un grave peligro. De hecho se llegó a prohibir la circulación en los mismos por el riesgo de que pudieran ceder los márgenes de la acequia. El Ayuntamiento vallero se ha dirigido varias veces a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) por ser la responsable del canal.

Hasta la fecha no ha recibido ninguna respuesta satisfactoria, ya que se argumenta desde la CHJ que no hay partida presupuestaria para poder reparar los márgenes.

Propiedad de los caminos

El consistorio es el propietario de los caminos rurales, pero los desperfectos de estas vías están motivados porque el terreno ha cedido por el mal estado del cauce que corresponde a la Confederación.

Ahora se volverá a dar cuenta del mal estado de los caminos y los márgenes, pero los agricultores se quedan sin opciones de poder vender sus cosechas y con importantes pérdidas a la vista ante la falta de soluciones que se plantean desde las administraciones competentes.

El alcalde de la Vall, Jordi Juan, se reunió con los agricultores afectados en lo que calificó como una reunión cordial. El primer edil señaló a LAS PROVINCIAS que en el encuentro no había soluciones a corto plazo por las dimensiones de la problemática.

El alcalde señaló que según un estudio geológico encargado a la Diputación, el origen de los desprendimientos y grietas está en el lecho del río colindante con estos caminos: «Es la Confederación quien tiene las competencias. Hace un año y medio nos reunimos con responsables de este organismo para explicarles este grave problema y expresar nuestra queja por la falta de mantenimiento en barrancos y ríos que son de su competencia. Por decirlo suavemente hicieron caso omiso a estos problemas», detalló el alcalde.

Juan indicó que los agricultores pedían que se tapasen las grietas con hormigón: «Según los técnicos, esa medida sería contraproducente y agravaría aún más los desprendimientos, ya que el subsuelo de la zona es como una esponja y generaría mayores problemas».