Las Provincias

Un estudio desvela que Les Creus de Tavernes albergó una gran fortificación musulmana

El historiador Miguel Gómez Sahuquillo durante una de sus visita a Castellets. :: lp
El historiador Miguel Gómez Sahuquillo durante una de sus visita a Castellets. :: lp
  • Un historiador afirma que el paraje de la Vall contó con un castillo y que las torres que se conservan formaban parte del complejo defensivo

La montaña de Les Creus de Tavernes albergó una gran fortificación en la época de ocupación musulmana de la península. Esta es la conclusión a la que ha llegado el historiador Miguel Gómez Sahuquillo, que ha realizado su tesis doctoral sobre los castillos de la Ribera y la Valldigna, así como su relación con la medida islámica de Alzira.

El informe expone que este conocido paraje de la Vall no sólo albergó los Castelles o pequeñas torres como hasta ahora se creía. Al parecer, el castillo tenía grandes dimensiones y contaba con una muralla perimetral de más de un centenar de metros.

El trabajo de campo de Gómez incide en que Les Creus contó con «un castillo en toda regla». El paso del tiempo ha hecho mella en esta fortificación, de la que se conservan escasos elementos. El estudio del experto en castellología revela que Castellets tuvo una gran importancia, equiparable a la del Castell de la Reina Mora de Benifairó.

El castillo vallero, en tiempos de dominación musulmana, ocuparía unos 1.500 metros cuadrados de superficie y entre sus dos torres habría más de cien metros de fortificación. La disposición de su interior era de zig-zag y a él se accedía desde el sureste.

El profesor insiste en la importancia de las fortificaciones de la Valldigna, ya que las ha habido desde la Edad de Bronce, pasando por los íberos y especialmente en la época andalusí y bajo medieval: «Esto demuestra la importancia de su pasado».

Gómez reivindica la importancia de Castellets: «Si el castillo de Benifairó es una de las grandes fortificaciones de la zona, el de Tavernes no fue tan grande pero sí se trató de una fortificación típicamente islámica, que se complementaba con el de Benifairó en lo que respecta al control y protección de la Vall d'Alfandech, durante el periodo andalusí y los primeros años de dominio cristiano».

Dos fortalezas

El estudio desvela que ambos castillos cuentan con las características de una fortaleza islámica. «Están situados en un lugar elevado y estratégico de control y vigilancia del territorio. Forman parte de una red superior de castillos del estado andalusí. Son alargados y estrechos, las murallas están hechas con tapia sobre una base estructural y la altura de los lienzos islámicos cumplen con los cánones por lo que respecta a la altura de los cajones del encofrado, así como su composición interior», agregó el experto.

Sobre el castillo de Benifairó se realizaron reformas en el siglo XIV, con un sistema constructivo diferente en el que se usaron muros con sillares.

El experto mantiene que las «dimensiones del castillo de Tavernes, su fisonomía y la distribución interior, así como las dos torres y el aljibe presentan una complejidad mucho más elevada que la de ser simplemente unas torres estratégicas situadas en un punto de vigilancia".

Hasta la fecha se creía que Castellets era un mero punto de vigía, pero este estudio desvela todo lo contrario «para ser únicamente una torre de vigilancia no era necesario tener elementos defensivos como los que se encuentran en esta fortaleza».

«La función de vigilancia y el punto estratégico es evidente, así como su relación con el castillo de Benifairó. Lo mismo ocurre con los castillos de Corbera y Cullera. No se entiende uno sin el otro. No se entiende Tavernes sin Benifairó. No importa cuál de los dos sea más grande», apostilló Gómez Sahuquillo.

La importancia lo que respecta a la defensa del valle es la misma, y nada tiene que ver si uno dependía del otro, dijo el historiador. Lo que está claro es que el de «Tavernes es mucho más que dos torres de vigilancia, es una fortificación menor que la de Benifairó, pero la importancia estratégica es igual para los dos casos durante el periodo andalusí», apostilló.

Edad Media

En la Baja Edad Media, el castillo de Benifairó tuvo muchas reformas, mientras que el de Tavernes fue abandonado poco tiempo después de la Reconquista. Las imágenes aéreas obtenidas en Castellets demuestran la grandeza que tuvo esta fortificación, así como que no era una simple zona de vigilancia.

En el siglo XIII, documentos cristianos ya hablan de dos catillos en la Valldigna. Uno el de Marinyen, que es el de Benifairó de la Reina Mora, y otro el de Alcalá de Alfandech, que es el que se conoce como Castellets.

Ambas fortificaciones tenían su origen en la época islámica. Castellets se encuentra en la montaña de Les Tres Creus, a 250 metros sobre el nivel del mar. En la actualidad se conservan restos de dos torres, un aljibe de unos 17.000 litros, del que se ha perdido la cubierta y varios muros perimetrales.

En algunos de los restos aún se conservan grafitos árabes, así como varios restos de cerámica. Hasta ahora se le daba una papel menor a este castillo, pero con el estudio de Gómez Sahuquillo se pone de relieve la importancia que tenía como fortificación para defender el valle de la Valldigna.