Las Provincias

La mujer de Olivas admite ante el juez que firmó un informe para Hacienda con fecha falsa

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Mercedes Álvarez, José Luis Olivas y Vicente Cotino, durante el juicio. / EFE

  • Mercedes Álvarez confiesa que lo hizo a instancias de su marido, el expresidente de Bancaja

Mercedes Álvarez, la mujer de José Luis Olivas, expresidente de Bancaja y expresidente de la Generalitat Valenciana, ha admitido ante el juez, en una causa en la que está acusada junto a su marido y el empresario Vicente Cotino, que firmó, a instancias de su pareja, un informe para la Agencia Tributaria con fecha falsa, en concreto cinco años después de la fecha que constaba en el documento.

Así, pese a que en el documento constaba la fecha del año 2008, ella lo firmó en 2013, según ha declarado en el Juzgado de lo Penal número 6 de Valencia, donde se ha sentado en el banquillo de los acusados junto a su marido y a Vicente Cotino, sobrino del expresidente de las Corts Juan Cotino. Para estos dos la fiscal pide una pena de tres años de prisión por un delito fiscal y otro de falsedad documental. Sin embargo, el ministerio público, quien inicialmente también acusó a la mujer de Olivas, al final la dejó fuera del procedimiento, en el que está al haber sido acusada por la Abogacía del Estado.

El caso que se juzga se remonta al año 2008, cuando Vicente Cotino pagó 580.000 euros (IVA incluido) a la sociedad Imarsol --de la que eran propietarios a medias Olivas y su mujer-- por la venta de unos activos de una empresa eólica, 'Proyectos Eólicos Valencianos S.A.', y por los que Cotino se desgravó la factura, causando así un perjuicio a Hacienda de 150.000 euros, según Fiscalía.

La acusación sostiene que estos trabajos de asesoramiento de Olivas a Cotino no existieron y que el dinero abonado se trataba de una "liberalidad" que en ningún caso podía ser considerado un gasto deducible en el Impuesto de Sociedades. Olivas justificó estos trabajos ante Hacienda, entre otros documentos, con un informe de tres páginas firmado por su esposa, con fecha 23 de abril de 2008.

El informe llevaba por título 'Operación Parques Eólicos Valencianos'. Sobre este texto, Olivas, quien está imputado en Madrid por la quiebra de Banco de Valencia, ha explicado que era una especie de "guión" que utilizó para llevar sus negociaciones con el presidente de Iberdrola en la venta de activos, que finalmente adquirió Endesa.

"Me ayudaron para hacer ese informe. Yo no soy especialista en energía eólica y necesitaba un guión para saber regirme", ha puntualizado. Luego, le pidió a su mujer que lo firmara porque "ella era administradora --de Imarsol-- igual que yo. Se lo pedí porque lo consideré oportuno, pero no porque yo tuviera alguna incompatibilidad en lo que estaba haciendo", ha declarado.

La mujer, quien ha indicado que es farmacéutica y que no sabía nada de energías renovables, ha señalado que rubricó este documento porque se lo pidió su marido y lo hizo en enero o febrero de 2013. En ese momento, el abogado del Estado le ha insistido en si firmó el documento --con fecha de 2008-- en plena investigación fiscal, a lo que ha respondido: "A mí me dijo mi marido que lo hiciera entonces".

Trabajos «compatibles»

Previamente a la declaración de su mujer, tanto Olivas como Vicente Cotino han negado cualquier tipo de fraude. En concreto, Olivas ha defendido que cobró por hacer un trabajo de asesoramiento que era compatible con su cargo de presidente en Bancaja y como consejero de Iberdrola. Esta operación, ha dicho, era "beneficiosa" tanto para el propio Cotino como para Bancaja e Iberdrola.

La operación se centraba en la venta de participaciones de Proyectos Eólicos Valencianos S.A. --accionarada por Endesa (55%), Sedesa (25%) y Bancaja (20%)-- a Iberdrola, aunque finalmente las adquirió Endesa. En concreto, Cotino, dueño de Grupo Fiscal Asedes Capital S.L., al que pertenecía Sedesa, le pidió a Olivas que le ayudara a vender el 25% de activos a la compañía eléctrica. A cambio, y si se obtenía una plusvalía de 39 o 40 millones, le ofreció pagarle 500.000 euros más IVA.

Al respecto, Olivas ha defendido que realizó este asesoramiento a Cotino, fructificó la venta y, por este motivo, cobró esos 500.000 euros a través de Imarsol. Aprovechó su trabajo para intentar vender también a Iberdrola el 20% de acciones de Bancaja: "Yo defendía los intereses de Bancaja y de Cotino, porque hablábamos de un total del 45% del accionariado. Y para ser sinceros, también los intereses de Iberdrola, porque Iberdrola quería tener un parque eólico en la Comunidad".