Las Provincias

Un mes sin coches patrulla en Tavernes

Un mes sin coches patrulla en Tavernes de la Valldigna
  • El gobierno dice que hay encargados dos nuevos vehículos, que se han demorado por un error en la documentación, y el PP critica la mala gestión

  • Los agentes disponen sólo de un híbrido urbano al concluir el contrato de renting y perder dos todoterreno

Desde hace más de un mes la Policía Local de Tavernes de la Valldigna no dispone de vehículos adaptados para patrullar todo el término municipal. El renting de los dos turismos policiales caducó y los automóviles fueron retirados sin que se dotaran nuevos coches todoterreno adecuados para acceder a zonas de campo o montaña.

La Policía Local contaba con dos Nissan, un vehículo híbrido y una furgoneta cedida por la DGT para funciones de tráfico. Desde hace varias semanas que los agentes no cuentan con los coches de tracción a las cuatro ruedas y sólo pueden hacer uso de los otros dos, con las limitaciones que generan.

Esta situación ha obligado a los agentes a patrullar con el vehículo de la DGT y a no contar con ningún vehículo apropiado para zonas rurales o forestales que ocupan casi todo el término vallero. El turismo híbrido se ha mostrado muy conveniente para zonas urbanas o de carreteras, pero no es el más adecuado para servicios rurales o de montaña, que abundan en la localidad.

Furgoneta de la DGT

Mientras, la furgoneta de la DGT tiene como finalidad supervisar el tráfico en vías urbanas, no siendo pues un vehículo específico para que los agentes patrullen. Se espera que en unos días lleguen a Tavernes dos nuevos vehículos con tracción a las cuatro ruedas que cubran la dotación policial.

La falta de estos coches ha coincidido con el inicio de una campaña que ponía en marcha el ejecutivo de la Vall sobre control de los animales de compañía.

Algo que desde la oposición han criticado por lo que consideran «una falta de previsión al dejar a la Policía Local con un único coche patrulla». La portavoz de los populares, Eva Palomares, señaló que no se ha gestionado el renting a tiempo por lo que los agentes de la Policía Local «deben patrullar a pie y utilizando el vehículo cedido por la DGT para realizar desplazamientos como es el caso de la playa». Solamente, prosiguieron, se dispone de un coche patrulla equipado y rotulado para las tareas de vigilancia y el otro vehículo. Se trata, añadieron del furgón de la DGT, que tiene como único uso realizar controles de alcoholemia dentro de las campañas anuales de la DGT y de «controles preventivos de los policías locales, quienes tienen éstos vehículos cedidos»

El PP vallero lamenta que los policías llevan un mes patrullando bajo mínimos «por una falta de previsión en el ejecutivo de Compromís». Desde el gobierno de la Vall, fue el propio alcalde, Jordi Juan, quien respondió a las críticas. El primer edil considera que se ha «frivolizado el tema» y se ha generado una falsa alarma social. Juan reconoce que el 30 de septiembre se devolvieron los coches todoterreno al finalizar el renting, pero afirmaba que la policía sí disponía de otros cuatro vehículos y dos motos.

El alcalde aseguraba que se esperaba tener dos nuevos vehículos el 7 de octubre, pero que por un error en la documentación los coches se han retrasado unos días. «Esperamos contar con ellos muy pronto», apostilló Juan, quien no dudaba de calificar de demagoga la crítica del PP. La Policía Local cuenta con dos vehículos adscritos al cuerpo, aunque no están rotulados. Se trata de un Renault Laguna y un Toyota híbrido. Precisamente este último fue el que generó la polémica iniciada por la denuncia de exceso de velocidad en el viaje del alcalde a Atapuerca.

Estos dos vehículos se usan para tareas auxiliares de la policía como señalización, desplazamientos del jefe de policía o acompañamientos al alcalde.