Las Provincias

Ciudadanos rompe su relación con el bipartito y amenaza con negociar una moción en Gandia

El edil Ciro Palmer, a la derecha, junto a los concejales de Més Gandia Alícia Izquierdo y Xavi Ròdenas, en el pleno de este jueves. :: ó.d.
El edil Ciro Palmer, a la derecha, junto a los concejales de Més Gandia Alícia Izquierdo y Xavi Ròdenas, en el pleno de este jueves. :: ó.d.
  • Ciro Palmer pide pasar al banco de la oposición y afirma que hará valer su peso electoral tanto en los plenos como en un posible cambio de gobierno

El gobierno de Gandia atraviesa la crisis más importante en lo que va de legislatura. El único edil de Ciudadanos, Ciro Palmer, anunció ayer que retira su apoyo al bipartito (PSPV y Més Gandia) y reclamó pasar a la bancada de la oposición. Esta decisión abre la puerta a una posible moción de censura, que podría desalojar a la socialista Diana Morant de la alcaldía.

El concejal dejó claro que nunca formó parte del ejecutivo, ya que su apoyo inicial fue a la investidura y votó a favor de determinadas iniciativas del consistorio «por responsabilidad», con el fin de sacar a la ciudad del atolladero económico. Pero Palmer incidió en que ahora que se está reconduciendo la situación financiera, «todos empiezan a quitarse las caretas».

El edil de la formación naranja habló con claridad de la actuación del edil de Gestión del Territorio, Xavi Ròdenas, que acudió a la manifestación no autorizada el pasado lunes contra el arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares. Estos hechos fueron los que han abierto una importante brecha en el gobierno local y han desatado la ira del concejal de Ciudadanos, que ha desmarcado del bipartito.

Libertad de expresión

Palmer matizó que cada persona, en referencia a Ròdenas, puede participar en los actos que quiera, pero que acudir a la puerta de la Colegiata tras la misa del patrón a increpar a los «católicos» es una «provocación». De hecho, durante toda la semana se han sucedido reacciones a este comportamiento.

Una de las formaciones que más ha criticado los hechos ha sido el PP de Gandia, que llegó a pedir la dimisión de Ròdenas. Tras ellos, tanto el PSPV como Més Gandia también se pronunciaron. Los primeros condenaron los ataques, pero no defendieron al edil. Quienes sí justificaron su actitud fueron los ediles de Més Gandia, que emitieron un comunicado donde respaldaban a Ròdenas. El concejal, por su parte, fue o claro ante todos estos argumentos. Aseguró que no piensa dimitir, añadió que volvería a participar en el acto y defendió que su presencia se debe a su libertad de expresión.

Toda esta cascada de reacciones no sirvió de nada a Palmer. El edil insistió ayer en que está «muy enfadado. Han tratado de convencerme desde el PSPV y Més Gandia, hasta Ròdenas me ha llamado apelando a su libertad de expresión, pero esto no es así», añadió.

El concejal de Ciudadanos insistió en que «increpar e insultar» a un millar de fieles es «una provocación» y por ello decidió ayer desmarcarse del apoyo a del bipartito que gobierna en Gandia.

En ese sentido, aseguró que ha sido «víctima de oscuros movimientos» para hacerle caer y señaló claramente al PSPV de Gandia. Hasta el momento, además del apoyo de investidura, respaldó muchas de las políticas económicas con el fin de mejorar la crítica situación de las arcas locales.

Junto a los populares

Ahora que las cosas van mejor, precisó, «hacen política» y no gestión. Por esto motivo, añadió Palmer, el edil se pasa a la oposición, junto al PP. Ayer mismo pidió ese cambio por registro de entrada. En este momento, dijo, la moción de censura «está más cerca que hace una semana».

«Siempre ha estado encima de la mesa», remarcó. Pese a ello, añadió, su formación no tiene previsto negociar, al menos de momento, con el PP. «Sólo vamos a hacer valer nuestro peso electoral en los plenos y cuando queramos plantear una moción buscaremos los apoyos». Palmer precisó que ya está «cansado de recibir presiones» de todos los partidos.

«Sólo voy a atender lo que diga mi partido y mis votantes», aseguró. Y puntualizó que se ha planteado dimitir del cargo de concejal responsable de las relaciones con la Semana Santa. «¿Pero en manos de quién lo dejo?, agregó el responsable.

Desde el gobierno declinaron hacer declaraciones respecto a la decisión de Palmer, pese a que podría estar en juego la continuidad del bipartito. Sólo se pronunció el PP. El edil Víctor Soler aseguró que Gandia está «sufriendo un gobierno de izquierdas, que sólo quería desalojar a los populares, pero ahora no saben cómo gestionar».

La concentración que generó esta crisis de gobierno fue convocada el colectivo antisistema y radical Arran La Safor, para protestar contra la presencia en Gandia del cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, que acudió a la ciudad para oficiar la misa en honor a Sant Francesc de Borja del día 3 de octubre. El colectivo llamó a la participación a través de las redes sociales. La protesta acabó con un enfrentamiento entre las dos partes.