Las Provincias

Gandia abona 73.000 euros que debía al Palau desde 2010

  • El Ayuntamiento salda el impago con los gestores del edificio histórico y se compromete a liquidar la extra pendiente de 2012 de los funcionarios

El gobierno de Gandia abonará al Palau Ducal los 73.000 euros que adeuda a la entidad desde el año 2010. Una cantidad que iba dirigida a sufragar parte de las obras de restauración de la Galería Daurada del edificio histórico. Esta cifra saldrá de una partida municipal de casi 90.000 euros que, en su mayor parte, irá destinada a pagar facturas pendientes, como indicó ayer el coordinador de Economía de Gandia, Salvador Gregori.

La medida se aprobó en el pleno con los votos a favor de PSPV, Més Gandia y Ciudadanos. El PP votó en contra. Los populares argumentaron su decisión al entender que el bipartito hacía frente a una deuda que dejó el PSPV, ya que el acuerdo es de 2010. Ese año, Gandia se comprometió a aportar el 20% del dinero necesario para restaurar la Galería Daurada.

El gobierno reprochó la actitud de la oposición. El edil José Manuel Prieto, del PSPV, preguntó a los populares si no pagaron por «decisión ideológica», mientras que Alícia Izquierdo (Més Gandia), acusó al PP de no haber consignado la cantidad en 2013, «como tenía que haber hecho».

Según el gerente de la Fundación del Palau Ducal, José Luis Ferrer, la parte pendiente de cobro corresponde al 20% del coste total de las obras. El Ministerio de Fomento se encargó de sufragar la cuantía restante de la rehabilitación del edificio en el año del V centenario del nacimiento de Sant Francesc de Borja. El pleno sirvió también para aprobar una modificación de crédito presupuestaria.

Un total de 250.000 euros se destinaran a abonar a los funcionarios la paga extra pendiente del año 2012 y se dedicarán 323.000 euros a pagar los contenedores subterráneos instalados en la playa, que tampoco había abonado el anterior gobierno popular.

La parte positiva para las arcas municipales son los 400.000 euros que el consistorio dispondrá en estos momentos por la prescripción de deudas que nadie ha reclamado. Al no tener que pagar estos adeudos, el dinero queda en manos del ayuntamiento.