Las Provincias

El apoyo del edil Ròdenas a la protesta contra Cañizares abre una crisis de gobierno en Gandia

  • Ciro Palmer incide en que las relaciones entre el bipartito y C's «pasan por una situación muy delicada» y reclama explicaciones al ejecutivo

El respaldo del edil de Gandia Xavi Ròdenas al grupo radical que increpó al arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha abierto una fractura en el gobierno de la ciudad (PSPV y Més Gandia). El bipartito cuenta con el apoyo de Ciudadanos, que permitió la investidura y de su edil, Ciro Palmer, que ostenta la delegación de Semana Santa.

Ròdenas estuvo presente este lunes en la concentración que impulsó el colectivo antisistema Arran La Safor, entidad que se define de izquierda independentista. El edil formó parte del grupo que se concentró el día del patrón de Gandia para protestar contra el cardenal, que visitó la ciudad para oficiar la misa en honor a Sant Francesc de Borja.

Los manifestantes esperaron a que finalizara la homilía para sacar sus pancartas y llamar «fascista» y «homófobo» al prelado. Algunos de los fieles que salían de la Colegiata se acercaron a los radicales y les contestaron con términos como «indeseables».

Estos hechos han abierto una brecha en el gobierno de Gandia. Por la noche, en la procesión en honor al patrón, varios miembros del gobierno reconocían el malestar que la presencia de Ròdenas en la protesta había creado. Antes de que arrancara el acto religioso, Ciro Palmer transmitió a la alcaldesa, Diana Morant, su enfado con el gesto del edil de Més Gandia.

Aunque las manifestaciones en contra del concejal de Gestión del Territorio iban llegando en la mañana de ayer una detrás de otra. El Partido Popular fue uno de los primeros en manifestarse. Los ediles Guillermo Barber y Vicent Gregori lamentaron que el edil de Més Gandia acudiera al acto convocado por Arran La Safor y pidieron la dimisión de Ròdenas.

«Este colectivo empañó el día grande de Gandia, la jornada que todos los vecinos esperan durante un año», aseguró Barber. «Nos guste o no, Antonio Cañizares es la máxima autoridad eclesiástica en la Comunitat Valenciana», agregó el regidor.

Los populares explicaron que un miembro de un gobierno local «no puede actuar así», ya que la función de los ediles es «fomentar la convivencia» y no alentar el enfrentamiento, que es lo «que sucedió el lunes». Los populares criticaron también que el regidor de Bienestar Social, Nahuel González, apoyara a Ròdenas y a los radicales.

Opinión en las redes

El concejal de Més Gandia lo hizo a través de su perfil de facebook. Barber añadió que espera que espera que Ròdenas pida disculpas «cuanto antes y que dimita si no está a la altura de su cargo. Si quiere participar en manifestaciones que se vaya a su casa, un concejal no puede fracturar la convivencia». Barber además aseguró estar a la espera de ver qué hace Palmer, al ser el encargado de las relaciones con la Semana Santa y ser quien sustenta el gobierno.

Algo más que malestar es lo que hay en Ciudadanos. El edil Palmer, que permitió el gobierno de izquierdas en Gandia, dijo ayer estar «muy enfadado». El regidor aseguró que estos hechos hacen que las relaciones entre el bipartito y la formación naranja «pasen por una situación muy delicada».

«Vamos a pedir explicaciones al gobierno por esta falta de respeto». El concejal aseguró que ya le ha trasladado su opinión a la alcaldesa, pero que tienen previsto reunirse y analizar a fondo los hechos. En alusiones al PP, dijo que él no es quien «para prohibir nada a nadie» y pidió respeto hacia su persona.

El concejal de Ciudadanos relató que está en una situación muy complicada: «Mientras los radicales increpaban fuera de la iglesia, a mí me reprochaban dentro que era yo el culpable, ya que estaba permitiendo un gobierno de izquierdas». «Yo no pido dimisiones, pero no apruebo esta actitud, que lo tengan muy en cuenta», concluyó.

El PSPV condena los ataques

Ante esta situación el gobierno local no se manifestó de forma oficial, pero los partidos que lo integran enviaron sendos comunicados por separado. Desde el PSPV no hicieron mención a la presencia de Ròdenas en el acto, pero sí condenaron la actitud de los manifestantes.

Aseguraron que la agrupación «lamenta el episodio ocurrido durante la celebración de la misa en honor al patrón de la ciudad, Sant Francesc de Borja». Criticaron también que el PP continúe «con el juego de hacer política de la religión».

Para el PSPV de Gandia, «este juego pretende dividir a los ciudadanos en buenos y malos por acudir o no a actos religiosos» y, en este sentido, los socialistas dicen mantener su compromiso «de gobernar para todo el mundo, respetando la pluralidad y la libertad de los ciudadanos».

Quienes también se manifestaron fueron los miembros de Més Gandia. La coalición envió un comunicado en el que hacía público «su apoyo» a Ròdenas. La formación asegura que el edil «está siendo perseguido» por haber participado en «un acto de protesta», donde hacía vales «su derecho a la libertad de expresión».

Defensa de Ròdenas

Ròdenas, añadieron, estaba presente junto a otros «colectivos y vecinos» en un acto de protesta contra «la presencia del cardenal Antonio Cañizares». Més Gandia dijo ayer rechazar «cualquier tipo de represalia policial contra las personas que participaron en el acto, de una forma pacífica, ejerciendo su libertad de expresión».

Aseguraron que en la concentración «en ningún momento se insultó o se faltó al respeto a la comunidad católica de Gandia». «Nuestro compañero es una persona íntegra, honesta y educada, incapaz de insultar a nadie, como demuestra su trayectoria, más allá de la política, a numerosos colectivos y plataformas cívicas por la defensa de los derechos humanos o el ecologismo», concluyeron.