Las Provincias

Último empujón al barrio de Simancas

La consellera María José Salvador, la alcaldesa de Gandia, Diana Morant, y el edil de Gestión del Territorio, Xavi Ròdenas. :: à. oltra
La consellera María José Salvador, la alcaldesa de Gandia, Diana Morant, y el edil de Gestión del Territorio, Xavi Ròdenas. :: à. oltra
  • La Generalitat inyecta a Gandia los 400.000 euros para culminar el residencial

  • La constructora remata el nuevo complejo de viviendas y el gobierno confía en entregar los primeros pisos a sus dueños antes de Navidad

Las primeras viviendas del complejo Simancas de Gandia se entregarán antes de Navidad. Los propietarios de los pisos ubicados en los nuevos edificios podrán entrar a sus casas en tan sólo unos meses. Al menos eso es lo que se explicó ayer en la visita que realizaron al residencial la consellera d'Habitatge, Obres Públiques i Vertebració del Territori de la Generalitat, María José Salvador; la alcaldesa de Gandia, Diana Morant; el edil de Gestión del Territorio, Xavi Ròdenas, y el coordinador de Urbanismo de Gandia, Vicent Mascarell.

Los 50 dueños de estos inmuebles han tenido que esperar hasta siete años para ver como culminaba la obra, que estuvo paralizada durante una larga temporada. Salvador acudió a Gandia para firmar un convenio con la ciudad y aumentar así la aportación que hace la Generalitat a la construcción de este complejo.

La cantidad que se acordó el pasado 2010 fue de 2,6 millones, cifra que en buena parte ya ha llegado a Gandia. Ahora el Gobierno Valenciano ha aumentado esa cifra en 400.000 euros, por lo que la ciudad contará con unos tres millones para rematar el residencial, todo dentro del programa ARUS, destinado a rehabilitar zonas urbanas.

El Estado, por su parte, concedió una elevada ayuda, un total de 3,5 millones. Esta cantidad se contemplaba dentro de la iniciativa ARIS, también destinada a mejorar espacios degradados.

Morant agradeció la aportación y destacó que Salvador traía una vez más «una buena noticia a Gandia». «Nos encontramos con otro problema heredado que afectaba muchas familias y que el Ayuntamiento no podía asumir en solitario tras haber perdido la colaboración de la Consejería y el Ministerio», apostilló la primera edil.

Salvador se mostró satisfecha por visitar por segunda vez Gandia para llevar buenas noticias. «Llegamos con el compromiso cumplido y los deberes hechos. Este convenio se arrastra desde hace 6 años y era muy complicado debido a la situación de abandono con que se había tratado por parte del anterior gobierno, postergándolo en un cajón», añadió.

La consellera dijo que estaba en una situación de práctica inviabilidad: «Por eso quiero agradecer a la directora general de la Vivienda, Rebeca Torró y a todos los técnicos de la Consejería y del Ayuntamiento de Gandia la coordinación que han tenido para desbloquear la situación».

La dirigente autonómica agregó que desde su conselleria se han marcado como prioridad «las actuaciones de rehabilitación y regeneración en las ciudades, ya que estas actuaciones generan tres veces más empleo que la obra nueva».

Este tipo de actuaciones, prosiguió, «permiten recuperar para el mercado laboral a muchas personas que se quedaron sin trabajo tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y se reconoce, además, el derecho a la vivienda para ciudadanos que lo necesitan».

Finalmente, Mascarell indicó que con la firma de ayer se pone el contador a cero y se acerca el realojo de los cerca de 50 propietarios que actualmente residen en diferentes barrios de la ciudad. Además de este medio centenar de pisos, el gobierno local dispone de otros 60.