Las Provincias

Tavernes exige a la CHJ que solucione los desprendimientos de El Tancat

Una enorme grieta en el camino rural situado junto a la séquia la Bova de Tavernes de la Valldigna. :: lp
Una enorme grieta en el camino rural situado junto a la séquia la Bova de Tavernes de la Valldigna. :: lp
  • La Confederación Hidrográfica del Júcar no tiene prevista ninguna actuación en el camino rural situado junto a la séquia la Bova

La zona rural de El Tancat de Tavernes de la Valldigna presenta un estado muy preocupante, y parece ser que hasta que no suceda una desgracia nadie moverá un dedo. Este camino rural transcurre pegado a la Séquia Bova, que se comunica al río Vaca. Grandes grietas recorren el firme de la vía en paralelo al cauce de la acequia. Varias vallas alertan del peligro de desprendimiento que pueden tener los márgenes de la canalización.

Un auténtico peligro que se puede agravar con el inicio de la cosecha de naranjas y el paso de camiones cargados por este camino.

El concejal de agricultura de Tavernes, Javier Escrihuela, explicó a LAS PROVINCIAS que volvería a reunirse con Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), responsable del cauce de esta acequia, con el fin de reivindicar nuevamente una acción que evite el peligro de desprendimiento que hay en el lugar.

El edil vallero se mostraba muy preocupado por el estado del Tancat y afirmaba que la CHJ no había actuado para evitar que pudiera producirse un desprendimiento. Ahora pedirá una nueva reunión para reivindicar otra vez una solución a este riesgo, ya que por la zona de El Tancat pasan a diario muchos agricultores que usan esa vía como medio para llegar a sus tierras.

El firme está cediendo. En algunas zonas hay grietas de más de un metro de hondo con unos 30 centímetros de ancho. A simple vista se ve el riesgo de que pueda ceder el firme en caso de una fuerte tromba de agua o el paso de algún vehículo por la zona.

CHJ no ha actuado y mantiene que los caminos son responsabilidad del ayuntamiento. El problema es que el camino está mal porque el cauce de la acequia está cediendo, y el consistorio considera que debe ser CHJ quien repare los márgenes dañados en El Tancat para que no se produzcan más grietas. Si Confederación no actúa, cualquier acción reparadora serviría para poco.

Como medida preventiva, el ayuntamiento llegó a cerrar el tráfico en la zona, pero de poco sirvió, ya que los agricultores no hacían caso de las vallas, dado que tenían que acceder a sus cultivos de alguna forma.

El consistorio llegó a reunirse con los propietarios delas tierras colindantes, e incluso llegaron a acordar que los propietarios estaban dispuestos a ceder parte de sus terrenos para hacer una vía alternativa si se fijaba una solución al problema de las grietas en el firme. Pero por ahora no llega ningún compromiso claro y El Tancat sigue siendo una zona por la que se circula con un gran peligro de desprendimiento.

La problemática de El Tancat viene ya de largo y es muy preocupante ahora que se acerca la época de lluvias y de la cosecha. En esta zona los campos de cítricos están a plena producción y si se produjeran fuertes lluvias podrían generar una crecida del caudal de la acequia, así como un debilitamiento del subsuelo. Todo ello sumado al paso continuo de vehículo podría derivar en un desprendimiento. Muchos de los vehículos que pasan por el Tancat son camiones que van cargados de fruta.