Las Provincias

Crisis en el Club Náutico de Gandia al competir un exdirectivo por la concesión del recinto

Instalaciones del Real Club Náutico de la playa de Gandia. :: alba llopis
Instalaciones del Real Club Náutico de la playa de Gandia. :: alba llopis
  • El socio Paco Herrero se desmarca de la institución y propone crear una marina como la de Dénia, remodelar la sede y crear un pantalán

El proceso de concesión portuaria del Real Club Náutico de Gandia ha desatado una crisis en esta institución al conocerse que detrás de la empresa de Cádiz Alcara Infraestructuras S.L., que compite con el propio club por la explotación del recinto, está el exdirectivo y actual socio del ente Paco Herrero.

Esta mercantil presentó a última hora un proyecto ante la Autoridad Portuaria de Valencia con el fin de quedarse con la concesión y explotación del actual enclave que el club gandiense viene ocupando desde hace más de 50 años. A partir de ese momento, empezó la disputa, ya que el Náutico aportó también su propio programa.

Pese a que la empresa se constituyó en Cádiz, el presidente de la mercantil, Paco Herrero, tiene previsto cambiar la razón social a Gandia y modificar su denominación como Nueva Marina de Gandia. Se ha diseñado una marina abierta similar a la de Dénia.

Remodelación de la dársena

La inversión de la iniciativa es de más de 6 millones de euros y el plazo de explotación, de 30 años. Se prevé remodelar la dársena, la marina seca y el edificio. Se pretende crear un paseo hasta la dársena desde la zona del Moll dels Borja y construir un pantalán entre el restaurante Ripoll y la escuela de pesca.

Habría instalaciones para desarrollar actividades deportivas como el remo, la vela o el alquiler de motos acuáticas así como aulas para realizar cursillos. Todo ello tendría un plazo de ejecución menor a dos años, según relató Herrero.

Esta circunstancia, tal y como publicó LAS PROVINCIAS el sábado, ha sido vista por el Club Náutico de Gandia como una amenaza, por lo que remitió una solicitud de apoyo unánime de todas las fuerzas políticas al proyecto que presentó la entidad gandiense en mayo de 2016.

«Este proceso supone un grave peligro para la continuidad del Club Náutico y su función social y deportiva. Si esa empresa fuera la concesionaria, desaparecería el Club Náutico», advirtió el vicepresidente de este organismo, Daniel Vidal.

El presupuesto de la propuesta del Náutico es de 3,5 millones de euros, casi la mitad de su contrincante, y el plazo para seguir gestionando el espacio es de 25 años. El montante económico lo costearían los socios vía los ingresos que se obtienen por alquileres, por la cesión de amarres y por las cuotas. Ahora es la Autoridad Portuaria quien tiene que decidir qué iniciativa de las dos escoge.

Paco Herrero, socio desde los 16 años del Club Náutico, explicó que se decidió a liderar esta iniciativa tras analizar la situación real del club: «Es un organismo cerrado, con dificultades para entrar en él, y que además está en bancarrota, no es solvente: debe 450.000 euros a un antiguo proveedor y 120.000 euros de un aval a la Autoridad Portuaria. Hoy en día, ante este panorama, no se sostiene con sus propios recursos. No sé de dónde va a sacar el dinero para el proyecto».

Al contrario que asegura Vidal, Herrero insiste en que el Club Náutico no tiene por qué desaparecer, ya que se apoyará a los deportes náuticos y se abordarán numerosos proyectos deportivos.

El Ayuntamiento de Gandia, por su parte, espera que la Autoridad Portuaria tenga «sensibilidad» con el puerto de Gandia y confía en que se elija el mejor proyecto de gestión y explotación del puerto deportivo para la ciudad. Eso sí, el consistorio desea que no se produzca una situación de estancamiento en el proceso. «Gandia merece un puerto deportivo moderno y que genere riqueza y oportunidades de futuro», remarcaron fuentes municipales.

A juicio del vicepresidente del Club Náutico, el Ayuntamiento debería haber defendido abiertamente a este organismo, «que cuenta con un importante componente social». Además, señaló que el nuevo proyecto es «totalmente» abierto a la ciudad.

La Autoridad Portuaria de Valencia será quien proclame cuál es el proyecto ganador.