Las Provincias

Una empresa de Cádiz compite con el Club Náutico por la concesión de las instalaciones

Acceso principal a las instalaciones del Real Club Náutico de Gandia. :: alba llopis
Acceso principal a las instalaciones del Real Club Náutico de Gandia. :: alba llopis
  • La mercantil andaluza presenta un proyecto de 6 millones y un plazo de explotación de 40 años, y la institución de Gandia pide el apoyo municipal

Al Real Club Náutico de Gandia le ha salido un contrincante en el proceso de concesión portuaria que también incluye la remodelación de las instalaciones. La empresa de Cádiz Alcara Infraestructuras S.L. ha dado la sorpresa con la presentación de un proyecto ante la Autoridad Portuaria de Valencia en el que se incluye una marina privada, con el fin de quedarse con la concesión del actual enclave que el club gandiense viene ocupando desde hace más de 50 años.

La mercantil situada en el Puerto de Santa María, al parecer, propone un proyecto de más de 6 millones de euros y un plazo de explotación de 40 años. Esta empresa privada tiene por objeto la gestión y explotación de concesiones portuarias, la adquisición de participaciones de otras sociedades mercantiles dedicadas a ello y el desarrollo de proyectos.

Esta circunstancia ha sido vista por el Club Náutico de Gandia como una amenaza, por lo que interpuso ayer mediante registro de entrada en el Ayuntamiento una solicitud de apoyo unánime de todas las fuerzas políticas al proyecto que presentó la entidad gandiense en mayo de 2016.

«Nos vemos obligados a pedir el respaldo, pues este proceso supone un grave peligro para la continuidad del Club Náutico y su función social y deportiva. Si esa empresa fuera la concesionaria, desaparecería el Club Náutico», manifestó el vicepresidente de este organismo, Daniel Vidal. Las características principales del programa urbanístico del organismo local son: la remodelación de los pantanales; la demolición del actual inmueble del Club Náutico y la construcción de uno nuevo, más pequeño y más funcional; y la ocupación de una parte del Moll dels Borja con la edificación de una veintena de amarres para embarcaciones de gran tamaño.

El presupuesto se redujo de siete a 3,5 millones de euros debido a la situación generalizada de crisis y el plazo para seguir gestionando el espacio es de 25 años. El montante económico lo costearían los socios vía los ingresos que se obtienen por alquileres, por la cesión de amarres y por las cuotas. Ahora es la Autoridad Portuaria quien tiene que decidir qué iniciativa escoge, ya que si todo marcha bien y se van cumpliendo los plazos las obras podrían comenzar a principios del año que viene y culminar en 2018.

Vidal explicó que se han dirigido al consistorio al considerar que es pieza fundamental en la decisión de la concesión portuaria, aunque es la Autoridad Portuaria de Valencia quien tiene la última palabra. Vidal defiende que el proyecto presentado por el Náutico ha sido consensuado previamente con la Autoridad Portuaria y con el consistorio «dada la relevancia de las instalaciones en el ámbito turístico, deportivo y medioambiental». El vicepresidente agregó que se encuentran en un proceso de competencia entre una empresa privada y un histórico club deportivo sin ánimo de lucro. De hecho, apuntó, que los objetivos de su agrupación son su carácter social y eminentemente deportivo. Los intereses del club, según el representante del Náutico, distan mucho de una finalidad empresarial y reparto de beneficios.

«Las armas que tenemos para competir en dicha concesión son nuestra masa social de más de 500 socios, las actividades deportivas y la colaboración con las escuelas y asociaciones locales».