Las Provincias

Uno de los principales acuíferos de Simat está a punto de secarse

La localidad de Simat de la Valldigna cuenta con dos pozos de agua potable, uno de los cuales ha llegado a una situación límite a lo largo del fin de semana. A pesar de no estar totalmente seco, el Ayuntamiento ha decidido poner medidas y colocar la bomba de agua a más profundidad para asegurarse el abastecimiento.

La solución ha consistido en colocar la bomba que se encontraba a 40 metros en el pozo de al lado, pero esta vez a 60 metros de profundidad. Así, el municipio quedó conectado automáticamente al pozo de Sant Isidre para continuar con agua en sus viviendas mintras se llevaba a cabo la obra de cambio de acuífero.

Además, las costras de calcio de ese tramo de tubería hacen que esta se encuentre vieja y, además, incrementa el gasto en energía. Por eso se ha decidido aprovechar la obra y colocar una nueva tubería. «De esta manera realizamos dos trabajos en uno y nos aseguramos de que la tubería no cause problemas en un futuro», señaló el concejal de Medio Ambiente, Vicent Ribera.

Desde el Ayuntamiento de Simat de la Valldigna aseguraron que el agua se encuentra analizada y que, a pesar de que el agua que ahora sale del grifo sale un poco turbia, es apta para el consumo humano. Las reparaciones continuaron durante todo el día de ayer. Si no se cambia ese tramo de tubería podría dañarse el motor en unos pocos días, debido al desprendimiento de las costras del pozo.

«Hasta dentro de 24 horas el suministro de agua en la localidad no provendrá del pozo que se está preparando. Sin embargo, el agua del pozo que nos cede suministro, el de Sant Isidre, está totalmente analizada y es apta para el consumo, ya que es el mismo agua que el que procede de nuestros pozos, no tiene nincuna diferencia, por lo que es apta para el consumo», dijo Ribera.