Las Provincias

El taller ocupacional de discapacitados se activa en la Vall tras una década de reivindicaciones

  • El centro cuenta con una inversión de 600.000 euros y arranca con una quincena de alumnos, que harán deporte y manualidades

El taller ocupacional promovido por Adisva, la Asociación de Discapacitados de la Valldigna, tras una década de reivindicaciones, se ha puesto en marcha. Hace unos días comenzaba la andadura de este centro que ha sido muy esperado en la Valldigna. Era un clamor que pedía la integración social del colectivo de personas con diversidad psíquica.

Lo que comenzó como una idea hace diez años, ahora es ya una realidad. Adisva promovía este proyecto que ahora ha cuajado, no sin esfuerzo por parte de la sociedad valldignense. Las puertas del taller ocupacional ya están abiertas y en sus aulas hay una quincena de alumnos. Trece son de Tavernes, uno de Simat y otro de Benifairó. Se espera que en unos días el centro tenga a nuevos componentes.

La directora, Olga González, junto con los monitores Vanesa, Ángela, Lluís y Carlos, así como el personal de mantenimiento, se emplean a fondo en estos primeros días de funcionamiento para tenerlo todo a punto.

Las actividades y la programación llenan las horas del taller ocupacional. A las 9.15 horas comienza la jornada. Se dividen en grupos y realizan actividades hasta la hora del almuerzo, a las 11 horas. Tras un descanso, retoman la marcha con actividades deportivas hasta la comida, a las 14 horas. Entre todos preparan el comedor y los monitores se turnan para asistir siempre a los alumnos. Sobre las 15.30 horas siguen con las actividades hasta las 16.30 horas, que es cuando toca limpieza personal y de las instalaciones. A las 17 horas acaba la jornada.

Estos días están haciendo talleres de restauración de muebles, así como manualidades y decoración navideña que esperan poder vender en el mercado de Tavernes con la proximidad de la Navidad. El día a día está muy programado y los alumnos montan a caballo, hacen senderismo y jegan a pelota valenciana. Esperan pronto poder hacer un grupo de petanca y de pádel.

Desde el centro están muy satisfechos con la puesta en marcha del taller. Una de las alumnas, Teresa, cuenta que está contenta porque hace manualidades, ve la televisión y sobre todo porque se evita horas y horas de autobús. Hasta este mismo mes, los componentes del taller debían desplazarse a diario a localidades vecinas, empleando grandes cantidades de tiempo en viajes de autobús que ahora se han convertido en cómodos paseos hasta el taller. «Les han dado la vida a las familias evitando esos desplazamientos», comenta uno de los miembros del equipo de monitores.

Si hacer posible el taller ocupacional ha sido una odisea, la marcha requiere también grandes dosis de esfuerzo y colaboración. Los responsables tienen el compromiso de varias empresas de aportarles faena para que los alumnos realicen su terapia ocupacional y tengan una actividad fija. Será necesario ahora que las empresas de la zona muestren su implicación con el proyecto derivando procesos productivos que puedan realizarse en el taller ocupacional. Es un tema de responsabilidad social que debería asumir cada empresa en la medida de sus posibilidades.

El centro se encuentra en el polígono de El Pla de Tavernes y en él se han invertido más de 600.000 euros que han ido recopilándose con ayudas de Conselleria y del consistorio durante esta década, así como de las entidades y asociaciones de la Valldigna. Con la puesta en marcha del centro, las familias de la Valldigna y alrededores con algún familiar que padezca una disfuncionalidad psíquica pueden tener la satisfacción de que sus familiares estarán bien atendidos.