Las Provincias

La fiesta del ciclismo alborota Gandia

  • Unos 150 niños de la ciudad fueron los protagonistas de los actos previos al fin de etapa al participar en una carrera junior

  • Miles de aficionados llenan las calles de la playa para ver la llegada de la Vuelta y participan en las actividades de ocio

gandia. Jornada histórica en Gandia. La Ciudad Ducal se vistió de gala ayer para recibir a los cientos de participantes de la Vuelta Ciclista a España. Su llegada fue una fiesta y no es para menos. Esta prueba sólo ha visitado Gandia en cuatro ocasiones, la última en 1992. Han sido días de intensas preparaciones que culminaron ayer con un fin de etapa en la playa de Gandia.

El acto fue justo en la confluencia de las calles Clot de la Mota y Alcoi y hasta allí acudieron miles de aficionados de toda la Safor y comarcas vecinas.

La fiesta arrancó poco después del mediodía. Las calles acotadas para el fin de etapa estaban completamente llenas de aficionados. Todos ellos participaron en las actividades que los organizadores tenían preparadas para hacer más amena la espera: juegos, música y actividades deportivas.

El color y el sonido fueron las notas dominantes en las horas previas a la llegada de los ciclistas, que arribaron pasadas las 17.30 horas. El primero en cruzar la línea de meta fue el ciclista danés Magnus Cort Nielsen (Orica-BikeExchange), que con un sprint insuperable se impuso a sus rivales.

El líder de la General sigue siendo el colombiano Nairo Quintana (Movistar), que luchará por mantener el maillot rojo hasta el final. El deportista contemporizó, junto al resto de los ciclistas favoritos, entre los que se encuentra el español Alberto Contador (Tinkoff), la carrera para guardar reservas para las últimas tres etapas de la Vuelta a España.

Entre las múltiples actividades que se organizaron antes de la llegada de los ciclistas destacó la Volta Júnior Cofidis, en la que participaron 150 jóvenes de distintos colegios de Gandia. La comitiva local llegó al espacio de fin de etapa a las 16 horas. Entre otros estaban la alcaldesa, Diana Morant, y el presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez, que quiso apoyar con su presencia este importante acontecimiento para la ciudad.

La importancia del acto quedó patente en la masiva presencia de representantes de medios de comunicación nacionales y de todo el mundo, que interactuaron con los aficionados que esperaban a los ciclistas y se interesaron por las características de la ciudad.

A pesar de que el calor no se hizo esperar, ya que desde bien pronto el sol hacia mella entre los asistentes, el entusiasmo no disminuyó en ningún momento. La organización y los patrocinadores repartieron gorras entre el público para resistir mejor las primeras horas de la tarde.

Cuando faltaban sólo 20 minutos para la llegada de los deportistas, los diferentes patrocinadores de la carrera desfilaron por la zona de meta animando todavía más a la multitud. La pantalla gigante que se instaló en Clot de la Mota avisaba de que los deportistas se encontraban a apenas unos kilómetros de la meta final.

La gente peleaba por estar en la primera fila, ya que todos querían hacerse con el mejor lugar dónde poder disfrutar de la llegada de Contador, como muchos asistentes afirmaron, y del resto de ciclistas: «Tengo muchas ganas de verle. Es uno de los mejores deportistas de España», señaló un joven.

Pronto se empezaron a escuchar con gran intensidad los aplausos, ruidos, gritos y vítores cuando, hacia las 17.35 horas los ciclistas comenzaron a entrar por las calle señalizadas. Resaltó la gran cantidad de familias con niños entre el público.

«No importa el calor, es un evento muy importante que no hay que perderse y quiero que mis hijos disfruten de él», señaló un aficionado al ciclismo, vestido con la camisa de España, y que acudió junto a su mujer y sus dos hijos a presenciar este final de etapa.

No sólo las equipaciones españolas se veían entre la multitud, pues la espectación fue tal que centenares de aficionados de otras localidades valencianas acudieron al gran acto. «Hemos venido desde Carcaixent para vivir este día único», dijo un joven.

Entre la multitud se observó un gran grupo de aficionados de origen colombiano. «Venimos a animar a nuestro compatriota Nairo Quintana, líder de la Vuelta. Él es de nuestra tierra y hemos aprovechado que vivimos en Oliva para animarle», señaló mujer que estaba junto a su hijo y su marido.

Los tres lucían la camiseta de la Federación de Ciclismo de Colombia Finalmente, el público aprovechó para acercarse lo máximo posible a los ciclistas. A pesar que su cansancio era evidente, pues la etapa ha sido de 200,6 kilómetros, los deportistas se mostraron muy amables con los asistentes.

Esta prueba, según la organización, llegó a través de los medios a unas 1.100 millones de personas de todo el mundo y tuvo una repercusión económica cercana a los 500.000 euros en cada una de las localidades por las que pasó, sobre todo en el inicio y final de etapa.

La Vuelta ha llegado a Gandia en cuatro ocasiones con el fin de etapa de ayer. Las otras tres veces fueron en 1972, 1989 y 1992.