Las Provincias

Las clases empiezan con más de 17.000 alumnos y barracones en ocho municipios

La alcaldesa de Gandia, Diana Morant, y la edil de Educación, visitaron ayer varios colegios públicos. :: ÀLEX OLTRA
La alcaldesa de Gandia, Diana Morant, y la edil de Educación, visitaron ayer varios colegios públicos. :: ÀLEX OLTRA
  • Gandia realiza mejoras en colegios, pero sigue pendiente la ampliación del instituto Ausiàs March o la rehabilitación del María Enríquez

El curso 2016-2017 comenzó ayer con normalidad en la Safor, pero con deficiencias en infraestructuras y con escolares todavía estudiando en barracones. Alumnos de municipios de la comarca como Gandia, Piles, la Font, Oliva, Palmera, Almoines, Tavernes y Daimús, volvieron ayer a las aulas prefabricadas. El caso de la Ciudad Ducal es, quizá, el más sangrante, ya que Les Foies lleva una década con este tipo de módulos instalados en el Grau.

La propia concejala de Educación del Ayuntamiento de Gandia, Laura Morant, reivindicó ayer la construcción de un nuevo colegio en el distrito marítimo porque los niños «no pueden estar estudiando en barracones; debería estar prohibido y condenado», aseveró.

Cerca de 10.000 alumnos de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato estrenan curso este año en la capital de la Safor. De esta cifra, entre 6.500 y 7.000 niños comenzaron ayer en Infantil y Primaria. Este año ha habido 560 solicitudes de nueva escolarización, lo que su pone un descenso con respecto el año anterior. En Oliva hay cerca de 4.000 estudiantes y en Tavernes de la Valldigna, 3.000.

La alcaldesa de Gandia, Diana Morant, acompañada de la regidora de Educación; el presidente de la Junta de Distrito de la Plaça El·líptica-República Argentina, Nahuel González; y la concejala de Movilidad y Tráfico, Àngels Pérez, visitó ayer tres colegios públicos: el Mondúver, Benipeixcar y Joan XXIII con motivo del arranque del curso escolar.

Durante el recorrido, pudieron comprobar las actuaciones enmarcadas en el Plan de Infraestructuras Sostenibles de la Diputación de Valencia, sobre todo mejoras en los patios, como el del Francisco de Borja; en el arboladol con el programa Arbres a l'Aula; y en las instalaciones. El Mondúver, por ejemplo, necesitaba una cubierta en uno de los dos patios para protegerse de la lluvia y el sol, que está prácticamente acabada.

Además, desde el departamento de Seguridad Ciudadana se ha priorizado que el entorno de las escuelas sea «más amable» para los niños, según apostilló la máxima autoridad municipal. En este sentido, Morant indicó que el camino que va a seguir el gobierno es evitar el tránsito y el embotellamiento en los alrededores de los colegios.

Reivindicaciones

Pero todavía queda mucho por hacer, según reclaman las autoridades locales, la comunidad educativa y los sindicatos. Las reivindicaciones históricas siguen pendientes: la ampliación del instituto Ausiàs March; la rehabilitación del María Enríquez; el cambio de aulas en el centro de Formación Profesional Tirant lo Blanc; del Enric Valor; y acabar con la rehabilitación integral del Cervantes. Precisamente, en este último centro los alumnos también están ocupando barracones en un solar ubicado en las inmediaciones del cuartel de la Guardia Civil mientras duran las obras. La edil Morant calcula que en dos años, los niños ya podrán retornar al edificio.

El Ayuntamiento ha efectuado un actuación consistente en mejora la infraestructura de las aulas prefabricadas, como la instalación de toldos que eviten el sol y el calor.

Muchos colegios de Gandia han empezado con las plantillas completas de profesores, pero aún faltan maestros «en algún que otro centro». Este problema, según indicó ayer la concejala Morant, se resolverá en breve dado que la Conselleria «procura que los alumnos no estén diez días sin maestro». La edil aprovechó para recordar que hoy el 95% del alumnado habrá recibido las ayudas de cien euros de la segunda fase de Xarxa Llibres. Para las autoridades políticas de Gandia, el gobierno de la Generalitat Valenciana, «por fin», ha tomado conciencia de las necesidades de la capital de la Safor. «Somos la ciudad valenciana que más inversiones va a tener en este sentido.

Esto significa que a lo largo de la legislatura podremos ir realizando reparaciones para mejorar la calidad de vida de los niños». Además, en lo que respecta a los presupuestos de Gandia, según Morant se ha aumentado la partida destinada al mantenimiento de los espacios educativos, como reparación de grifos, columpios o instalación de toldos.

Por otro lado, el consistorio ha recuperado el Cefire. «Buscaremos una ubicación para este espacio porque los profesores necesitan herramientas, cursos de formación y apoyo de la Administración». Asimismo, se ha puesto en funcionamiento un coordinador de la igualdad en centros para promover la igualdad, mejorar la calidad educativa y evitar casos de acoso.