Las Provincias

El calor extremo en la Safor agrava la sequía y obliga a incrementar el riego

El río Serpis, completamente seco, a su paso por el centro histórico de Gandia. :: c. l.
El río Serpis, completamente seco, a su paso por el centro histórico de Gandia. :: c. l.
  • Los agricultores recurren a los pozos del sindicato porque el embalse está bajo mínimos y duplican el gasto al pagar hasta 200 euros por hanegada

Las altas temperaturas registradas en los últimos días en la Safor, que han rozado los 40 grados, han agravado la situación de sequía que atraviesa el campo desde hace tres años y han obligado a los agricultores a incrementar el riego.

Aunque el asfixiante calor prácticamente no ha afectado a la fruta, - sí hubiera hecho mella si hubiera sido abril o mayo-,sí empiezan los problemas de abastecimiento de agua.

El presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) en Oliva, Vicent Faro, explicó ayer que lo que realmente está perjudicando la calidad y el calibre de la naranja es la sequía. Pese a que en julio llovió (15 litros por metro cuadrado), desde abril no había caído ni una gota en la comarca.

Los labradores están regando sin parar desde el mes de abril. El sindicato Riu d'Alcoi, que se abastecía de aguas superficiales del embalse de Beniarrés, a principios de julio tuvo que poner en marcha todos los pozos porque el pantano estaba bajo mínimos, remarcó Faro.

La consecuencia de ello es que los agricultores de la Safor han duplicado el gasto hasta desembolsar 200 euros por hanegada al año «cuando lo normal era 100 euros». Anteriormente se regaban unos 300 metros cúbicos de hanegada al año y ahora sobre 600, agregó.

Desde AVA incidieron en las repercusiones negativas que está teniendo la sequía en el bolsillo de los trabajadores del campo, ya que tienen que extraer el agua de una profundidad cada vez mayor y tienen que gastar cada vez más electricidad. La sequía, según apuntaron, sí está afectando en el calibre de los cítricos dado que la fruta es más pequeña.

Vicent Faro asegura que los agricultores de la Safor están muy implicados en la eficiencia del riego, pero no menos importante es el precio del producto, «que está por los suelos, ya que no se está pagando más de tres o cuatro euros por arroba».

Precisamente, hace unos días el Ministerio de Agricultura autorizó las obras de emergencia para combatir los efectos de la sequía en el ámbito de la demarcación hidrográfica del Júcar. Estas consisten en la realización de un sondeo de investigación y preexplotación en L'Esclapissada, en Villalonga, por un importe de 350.000 euros.

Actuación en Villalonga

Esta actuación tiene el objetivo de abastecer parte de la demanda agrícola de Villalonga, en la cuenca del río Serpis, con recursos de agua subterráneos que garanticen el riego mínimo de las plantaciones arbóreas existentes.

El sondeo se enmarca en el Real Decreto de sequía que el Gobierno de España aprobó en mayo de 2015 ante la grave situación de sequía en las demarcaciones del Júcar y del Segura, con medidas destinadas a evitar, o al menos paliar, los efectos sociales, ambientales y económicos de esta situación. En la cuenca del río Serpis, la ausencia de precipitaciones durante los dos últimos años ha motivado una situación de emergencia que precisa de esta actuación.

El sondeo tiene un diámetro inicial de 650 milímetros y de 450 milímetros en el resto del trazado, y una profundidad de hasta 500 metros. La explotación de la actuación corre de cuenta de la Comunidad de Regantes de los Canales Altos del Serpis, y dejará de utilizarse de forma ordinaria cuando desaparezcan las actuales condiciones de escasez.

La alerta por calor se mantenía ayer en puntos del interior de Valencia donde se alcanzaron los 37ºC mientras que en el resto las temperaturas fueron en descenso. Gandia llegó a los 36 grados.