Las Provincias

Tavernes dejará la Mancomunitat de la Valldigna al creer que es «inviable»

Toma de posesión de la nueva corporación en la Mancomunitat de la Valldigna. :: lp
Toma de posesión de la nueva corporación en la Mancomunitat de la Valldigna. :: lp
  • El ente peligra con el abandono del municipio y la oposición considera «esencial» permanecer en él para una mayor defensa de los vecinos

La Mancomunitat de la Valldigna podría desaparecer tras anunciar el gobierno de Compromís la intención de abandonar el ente al considerar que es «inviable». El ejecutivo que dirige Jordi Juan ha planteado como punto en el orden del día del pleno del lunes la salida unilateral de Tavernes del organismo.

Los nacionalistas tienen mayoría absoluta y pese a que la oposición ha anunciado que votará en contra, lo más probable es que se inicie el proceso para separarse de la institución. Esta era la crónica de una muerte anunciada. LAS PROVINCIAS adelantó la intención de Tavernes de reducir en 200.000 euros su aportación anual a la Mancomunitat. En los presupuestos de 2016 ya se contempla ese recorte y sólo se consignaron 20.000 euros.

La Vall aporta tres cuartas partes del presupuesto, con lo que su salida significaría el fin del ente. En el expediente se cita que la decisión se toma por «la grave situación económica de la hacienda municipal que hace necesaria la reducción general de gastos del Ayuntamiento».

Por ley, el abandono de la Mancomunitat debe hacerse con un año de antelación. Así pues, si se aprueba el lunes esta intención del gobierno, Tavernes podría dejar a finales de 2016 de formar parte de ella. La salida sería una herida de muerte para el organismo, que quedaría desfondado al no tener en su seno al municipio más importante de la Valldigna y que aglutina al 75% de la población de la subcomarca. A finales de septiembre se constituyó la nueva corporación política del pleno de la Mancomunitat, con Vicent Ribera, edil de Compromís en Simat, como presidente.

Recientemente se celebraba la vuelta de Barx al ente. Poco ha durado la alegría. El vicepresidente de la mancomunidad y concejal en Tavernes, Enrique Chofre, señaló: «Iniciamos el expediente de tramitación de salida de la mancomunidad. Es una decisión consensuada con el resto de alcaldes que forman la Valldigna. Nuestro objetivo no es salir y punto, sino que pretendemos tener un tiempo de reflexión para refundar la mancomunidad porque ahora no ofrece servicios y tal y como está es inviable. Los presupuestos que se aprobaron el martes van en esa línea, la de tener unos gastos mínimos para mantener el personal, con el compromiso de durante este año buscar un nuevo sentido a este organismo». Según Chofre, no se trata de una decisión vinculante y se podría echar atrás.

En la oposición no lo ven de igual forma. Eva Palomares, portavoz del PP, afirmó que es «esencial» mantenerse en la institución porque representa la defensa de los intereses de los vecinos y dijo que es «lamentable ver cómo el primer alcalde de Tavernes que cobró un salario de la Mancomunitat ahora se la carga de forma unilateral y sin tener en cuenta ningún otro partido».

Desde el PSPV, Víctor Borràs mostraba su desacuerdo y añadió que son los políticos los que deben dar contenido y función a la mancomunidad. «En la pasada legislatura, el alcalde de Tavernes fue presidente del ente y no hizo nada. La Mancomunitat es clave para la Valldigna».