Colectivos denuncian barreras arquitectónicas en Tavernes

Las asociaciones critican obras del municipio y reclaman una ordenanza de accesibilidad universal que afecte al urbanismo, las viviendas y la cultura

C. GIMENO

La accesibilidad es una de las materias más discutidas en las últimas legislaturas en Tavernes de la Valldigna. En las últimas semanas, los problemas de accesibilidad han salido a la palestra, donde varios colectivos han criticado la falta de inversión en accesibilidad y que algunas obras que no se ajustan a la accesibilidad universal.

Con el fin de ser constructivos, la Associació Valldigna Accessible ha elaborado una serie de actuaciones que ha presentado a los partidos políticos que concurren a los comicios. La Associació de Veïns la Valldigna se ha sumado a esta reivindicación de forma que ambas entidades han presentado propuestas para sean atendidas en los programas electorales.

Las dos asociaciones piden que se redacte una ordenanza de accesibilidad universal que afecte a las viviendas, el urbanismo, el transporte, la cultura, el ocio e incluso el acceso a la información. Solicitan que se consulte a estas entidades ante cualquier proyecto que se pretenda ejecutar. En este sentido ha habido un cierto enfrentamiento entre miembros de Valldigna Accessible y el gobierno local.

La entidad critica que en la eliminación de barreras en la Gran Via Germanies se retiraron unos obstáculos pero se crearon otros, como una farola en medio de una acera en la que había un gran desnivel.

O en la zona de Els Sequers, en la que se pintó una plaza para estacionar gente con movilidad reducida en una cuesta. Esta asociación se ha ofrecido a colaborar con los técnicos para no «malgastar dinero público» y tener una accesibilidad al 100%. Siendo concretos, las dos asociaciones han marcado varios puntos de la ciudad que no cumplen con los requisitos de la accesibilidad.

Señalan la conexión del Passeig Colon con Marjaletes, los pasos de peatones en el Passeig del País Valencià, la Plaça Joan Carles I, el acceso al quiosco de la Placeta del Tio Júlio, el cruce de la calle Pintor Sorolla con las de Calvari y Sant Lluís, la encrucijada de la calle La Barca con la del Mar y Mitja Galta, alguno de los pasos de peatones de la Via Germanies, las calles Alfàndech, València, Divina Aurora, Sant Josep y Sant Pere. Estos colectivos reivindican que la estación de Renfe sea accesible de forma segura y piden accesibilidad en el IES Valldigna, así como en la piscina cubierta. En la costa piden un itinerario accesible que afecte a todo el casco urbano. Finalmente solicitan que se certifique un sistema de gestión según la norma UNE 170001-1:2007 de accesibilidad universal en edificios públicos.

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