Las Provincias

El artista Vicent Aunión reflexiona sobre el mar en la sala Coll Alas

El artista Vicent Aunión trabaja en una de sus obras. :: lp
El artista Vicent Aunión trabaja en una de sus obras. :: lp
  • El pintor de Bellreguard inaugura una exposición en Gandia compuesta por 35 piezas de arte abstracto en la que predomina el color

Una muestra poética en la que el espectador puede ver un amanecer, un atardecer o incluso la cara de un lobo. El artista de Bellreguard Vicent Aunión inaugura a las 20 horas de esta tarde en la sala Coll Alas de Gandia la exposición 'Silencios del mar'. A través de ella recopila todos sus pensamientos, reflexiones y conversaciones que ha tenido con el mar.

«Mi horóscopo es cáncer, y por eso, siempre he estado muy relacionado con todo lo que se refiere al mar, hasta el punto que en mis cuadros hay arenas de distintas partes del mundo», relató ayer el pintor. La tierra está pegada en el cuadro y llega a ser parte integrante de la obra.

La exposición está compuesta por 35 piezas. Son pintura plástica, abstracción pura y dura. Sin embargo, lo que realmente importa a Aunión es «la lucha del color por el color», es decir, que cuando cada persona vea la obra se sienta creador. El artista ha estado quince meses preparando la muestra. «Para mí es muy importante exponer en la sala municipal Coll Alas, ya que nunca lo había hecho», relata.

Aunión nació en Bellreguard en 1945. En 1972 expone en Miami Beach; en 1989, en Castellón; en 1995; en Laval (Francia); en 2004, en el Museo La Celestina de La Puebla de Montalbán (Toledo). Sin embargo, la muestra más importante para él hasta ahora ha sido la de la Ruta de las Pirámides en 2001, una triple exposición en la Safor.

La técnica utilizada durante toda su trayectoria es la misma, aunque con variantes. «El tema de las arenas hace unos años que lo estoy trabajando, pero cada exposición tiene sus novedades, o bien por materias nuevas o por el cambio del color», indica. Aunión se ha empapado del arte de Picasso, de Zobel, de Joan Ripollés; y de César Manrique.